martes, 24 de febrero de 2026

#reseñas #oso #marianengel



En esta breve novela que se lee de una sentada, seguimos a Lou, una bibliotecaria solitaria que trabaja para un instituto histórico. Su vida cambia cuando es enviada a una remota isla en el norte de Ontario, Canadá, para inventariar la biblioteca de una antigua mansión. Lo que Lou no sabe es que en el lote se incluye un oso pardo vivo.

Es imposible, a partir de aquí, hacer la reseña sin spoilers, así que advertidos quedan.

Este libro es famoso por la relación erótica que se desarrolla entre la mujer y el animal, aunque quedarse solo en lo "escandaloso" es perderse el punto central. Se trata más bien del despertar sensorial de esta mujer gris que rompe con la civilización y es atraída por lo instintivo, lo primario. En esa búsqueda de su identidad encontrará la paz.

Aunque muchos lectores refieren su incomodidad al leerlo, a mí este libro me ha parecido mucho más respetuoso que otros que sin previo aviso hocican en la bazofia con el simple propósito de atraer lectores a base de morbo.
Por explícita que haya sido, no me ha parecido morbosa esa relación, tratada con naturalidad y delicadeza; más bien me ha recordado escenas de la mitología griega y romana en la que dos criaturas solitarias encuentran consuelo la una en la otra.
Desde luego, esta relación se usa como metáfora para explicar un proceso de autodescubrimiento del que la bibliotecaria sumisa, acomodada a relaciones abusivas y esporádicas, sale convertida en una mujer soberana de sí misma, como se aprecia en el viaje de vuelta a la ciudad.
No diría yo que este es un libro feminista, fundamentalmente no lo es en mi opinión, pero entiendo el punto que tiene de liberación y/o resurgimiento de la mujer.

Interesante es el adjetivo con el que lo definiría.

¿Lo conocen? ¿Qué les pareció? Les leo en comentarios.



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