viernes, 6 de febrero de 2026

#reseñas #theresedesqueyroux #francoismauriac



Me ha gustado  mucho esta novela que bebe de "el trío de infieles", como he leído que las llaman por ahí. A saber: Madame Bovary, Anna Karenina y La Regenta.

La novela comienza cuando Thérèse sale del juzgado libre de cargos por falta de pruebas, tras haber intentado envenenar a su marido. Aquí no importa el "quién", sino el "cómo" se llegó a ese punto. Durante el viaje de regreso a su finca, Thérèse repasa su vida en un largo monólogo interior, buscando una explicación para su familia... y para sí misma.

Thérèse crece en una rígida sociedad patriarcal donde se espera que las mujeres formen un matrimonio adecuado que fortalezca la posición familiar y luego tengan hijos. A ella no le interesa nada de eso, pero,  termina casándose con el hermano de la chica de la que se ha enamorado -¡tremendo tema para la época!-, pensando que eso la acercará a Anne, y entonces descubre que su vida se ha convertido en un infierno.

Es una lectura muy interesante por sus ideas avanzadas sobre el matrimonio y la infelicidad que comporta para la mujer en muchos casos, y porque nos ofrece un magnífico estudio de personaje nada unidimensional: una especie de heroína existencialista que lucha por encontrar significado para sí misma en un entorno provinciano asfixiante y claustrofóbico.

El provincialismo, el matrimonio como cárcel y la incomunicación son los temas centrales de esta breve y magnífica novela que se ha hecho un hueco entre mis lecturas preferidas.

¿La conocen? ¿La leerían? Les leo en comentarios.



lunes, 2 de febrero de 2026

#reseñas #cualestutormento #sigridnunez



En esta novela, la pregunta principal, "¿Qué te pasa?" ("¿Cuál es tu tormento?"), intenta reflejar la capacidad de comprender cómo se siente otra persona, hasta qué punto podemos empatizar con los demás. Núnez analiza en particular las experiencias de las mujeres.

La historia comienza con una narradora que visita a una vieja amiga con cáncer terminal. Tras reconectar, la amiga le hace una petición monumental: quiere que la acompañe mientras decide poner fin a su vida con una pastilla de eutanasia, para no estar sola en ese último momento. A partir de ahí, ambas se retiran a una casa de vacaciones, y lo que sigue no es un tratado médico, sino una conversación extendida sobre la vida, el arte y la amistad.

Aunque suene raro, no me ha interesado especialmente la historia sino el estilo de Sigrid Nunez que se ha identificado como "Narración digresiva", y es que la autora salta de la trama principal a anécdotas sobre vecinos, citas literarias, reflexiones sobre cine o historias de extraños. Esa parte me ha parecido interesantísima, con un estilo a lo Norah Efron muy fresco.

Aunque la segunda parte, la del retiro para morir, no abunda en el sentimentalismo y procura aliviar la tensión con momentos de ironía y humor sutil, no puede evitar los caminos trillados y ha perdido por eso mi interés. 

A esto se ha sumado que en esa segunda parte he empezado a recordar una película de Almodóvar, La habitación de al lado, que vi recientemente y no me gustó nada. Después de investigar un poco, vi que estaba basada en esta novela, y ya todo se desmoronó. No pude volver a conectar con la historia, que terminé como pude.

Resumiendo, una muy buena primera mitad y una más que previsible segunda parte.

De la portada, ni hablamos.

¿Conocen la obra? ¿Qué les pareció? Les leo en comentarios.


  • viernes, 30 de enero de 2026

    #reseñas #undetallemenor #adaniashibli



    Me he encontrado por primera vez con una novela que es ejemplo de lo que ha venido en llamarse "objetivismo". Un ejercicio de frialdad extrema, de prosa exenta de adornos -ni adjetivos, ni metáforas-, que se centra solo en las acciones, más bien en la repetición de las mismas.
    Esto, no les voy a engañar, creó en mí al principio un distanciamiento que fue difícil de salvar. Luego entendí que si se quiere magnificar lo que sucedió sin centrarse en la psicología de los personajes, esta es una forma muy efectiva de hacerlo.

    La novela está dividida en dos partes:

    Agosto de 1949: Un grupo de soldados israelíes acampa en el desierto de Néguev. La narración es fría, casi clínica. Se enfoca en la rutina del comandante: su obsesión por la higiene, el mapa y el silencio. En medio de esta aridez, capturan a una joven beduina, la violan y la asesinan.

    El presente (décadas después): Una mujer de Ramala lee sobre este incidente en un artículo. Se obsesiona con un "detalle menor": el crimen ocurrió exactamente 25 años antes del día de su propio nacimiento. Esta coincidencia la impulsa a viajar al Néguev para investigar qué pasó, cruzando puestos de control y fronteras invisibles con un miedo paralizante.

    Este estilo de Shibli, despojado de todo y obsesivo con los detalles, esta maestría en lo que no se dice, esta falta de juicio moral por parte del narrador, hace que el lector tenga que procesar solo el horror de la violación y el asesinato. 

    Es algo así como que ante una violencia tan absoluta, el lenguaje convencional se queda corto o se rompe. Es un gran acierto en la novela, aunque ya digo que cuesta entrar en el juego.

    Atención a la maestría del final.

    Gracias a @mariajoseolivares por la recomendación.

    ¿La conocen? ¿La leerían? Les leo en comentarios.

    martes, 27 de enero de 2026

    #reseñas #biografiadelhambre #amelienothomb



    Esta es una novela de lo que ha venido a llamarse autoficción, es decir, novelas basadas en mayor o menor medida en la propia vida del autor. El hecho de que se reconozca como «ficción» le otorga al autor cierta licencia literaria para embellecer donde mejor se adapte a las exigencias de la narrativa. Como era de esperar, esto puede llevar a una autocomplacencia/autoindulgencia que no gusta a todos los públicos.

    La extravagancia autorreferencial de Amelie es una constante en sus obras. Los amantes de lo literal verán en esta mujer a una narcisista con un monotema: ella misma. Para mí, existe ese egocentrismo, pero además: una personalidad compleja, una peculiar visión del mundo, una vastísima cultura y una voracidad intelectual de la que se habla aquí, por cierto.

    Porque el hambre que nos presenta no es solo hambre física, como nos cuenta en su periodo de dos años de anorexia, sino también el deseo de absoluto: hambre de lenguajes, de experiencias, de azúcar, de alcohol y de belleza. Es una exploración de la insaciabilidad en todas sus formas.

    Tenemos una revisión de su infancia, primero en Japón y luego en China, que ya había descrito con detalle en Metafísica de los tubos y El sabotaje amoroso. Continúa con su adolescencia construida a base de saltos geográficos: después de la China comunista su padre está destinado a Nueva York (¡), después a Bangladesh, Laos, Birmania, etc. en un periplo que condiciona su biografía original.

    Hasta que llegamos a los 13 años y la autora entra en el tema principal de la novela: la anorexia, que ella vive como una autoagresión.

    Nothomb se vuelca (aún más si cabe) en un autorretrato extremadamente sincero y desnudo, donde su habitual humor e ironía, se entremezclan con el dolor para formar una obra, que nos permite conocer todos los rincones luminosos y oscuros de su infancia.

    ¿Conocen la obra? Les leo en comentarios.