He leído este libro con el corazón en un puño; no apto para cardíacos si llega a ser más largo.
Y es que la fatalidad que lo envuelve todo casi se puede masticar.
¡Grande Steinbeck. Si en De ratones y hombres me calentó el corazón, y en Las uvas de la ira, la conciencia social, en esta obra nos enfrenta al determinismo de clase: "¡no aspires a sacar los pies de tu tiesto porque pueden pasar cosas que no quieres que pasen!"
Esa amarga moraleja que destila este libro es lo que me ha dejado más tocada. Supongo que el autor quiere dejar constancia de las posibles consecuencias, y esta es una de ellas, claro, pero este mensaje tan descorazonador ha condicionado toda mi lectura, llenándola de un pesimismo que hubiera preferido evitar.
Y, dicho sea de paso, un enfoque del problema que no puedo compartir.
Esto en cuanto a la impresión subjetiva que ha dejado en mí la obra. Objetivamente es una obra de arte. Un cuento épico contado como una fábula, enraizado en la tierra -en el mar en este caso-, que plantea grandes cuestiones éticas y morales y que, como digo, deja un poso de amargura bastante difícil de tragar.
Muy, muy recomendable.
¿Lo conocen? ¿Qué les pareció? ¿Lo leerían? Les sigo en comentarios.


.png)
