miércoles, 17 de junio de 2026

#reseñas #jotade #santiagodiaz



Soy fan de Santiago Díaz desde que leí Talión y la serie de Indira.

Entiéndanme, no es que me parezca el Lemaitre español, pero sí un autor digno, que da lo que promete sin meterse en jardines de los que no sabe salir. ¡Cuántos autores extranjeros con más predicamento no me han parecido tan efectivos como él!

Santiago sabe escribir, pero como ya he dicho en otras reseñas de sus libros, debería apuntar más alto. Ya no cambiar de género si este es el que mejor domina, sino innovar y dejar los caminos trillados, ofreciéndonos sorpresas y calidades que seguro puede darnos.

Algo de eso vi en Indira, pero desapareció ya en el último libro de la serie. Ahora lo intenta con este subinspector gitano y cliché andante, que de verdad prometía.
Siento decirles que en mi caso esa promesa no se ha hecho efectiva. Le falta mucha chicha a Jotadé para convertirse en el personaje canalla y dicharachero que yo esperaba. Apenas algunos atisbos aquí y allá, pero nada consistente ni memorable.

¿Que si leeré la continuación, "El amo"? Seguramente sí, porque no pierdo la esperanza de que la cosa remonte y porque me han dicho que es mejor. 
Pero sepa usted, Santiago Díaz, que espero cosas más altas de su arte, que como dice Delibes: "Para escribir un buen libro no considero imprescindible conocer París ni haber leído el Quijote. Cervantes, cuando escribió el Quijote, aún no lo había leído".
Quiero decir que no sé la fórmula para escribir un buen libro,pero quizá usted sí, y se contenta con lo inmediato cuando puede aspirar a lo excelso. 
No sé, no sé...

sábado, 13 de junio de 2026

#reseñas #victorianpsycho #virginiafeito



Tomen "American psycho" y trasládenlo a la época victoriana. Cambien al ejecutivo a la última moda por una institutriz con, digamos, malas pulgas. Trasladen el baño de sangre dosificado de Patrick Bateman a una explosión incontrolada en tiempo y lugar. Tendrán así las características comunes de las dos obras, que Feito ha insistido en remarcar con el título. 

Hasta aquí cualquier parecido razonable; siento decir que "Victorian psycho" me parece un pálido reflejo de la obra de Easton Ellis. Lo que allí es talento transgresor, incomodidad controlada, espiral magistral de violencia, retrato magnífico de una personalidad dual siempre al límite, es aquí un retrato plano de un personaje al que le faltan antecedentes y consecuentes. Es un monstruo de principio a fin, lo que reduce su arco de desarrollo, siendo totalmente predecible en sus reacciones.
Esto hace que la novedad de la llamada "Mary Poppins asesina" o la "Jane Eyre gore"se agote rápido por la estructura repetitiva de la trama.

Esto no quita que a mí me haya llamado la atención ese tono de la novela que se ríe de todo, ese humor ácido que crea páginas verdaderamente divertidas, ese contraste entre la rigidez de las buenas costumbres de la época y los pensamientos salvajes y escatológicos de Winifred; ese tono ligero y perverso me ha gustado.

¿Y ustedes qué piensan? ¿Les gustó o les pareció un pasapáginas grotesco? Les leo en comentarios.

jueves, 11 de junio de 2026

#reseñas #heaven #miekokawakami



Kawakami nos sumerge en el universo del acoso escolar en Japón. 
La vida académica de los dos protagonistas es un infierno diario de humillaciones físicas y psicológicas que sufren en absoluto silencio. Pero la autora, lejos de quedarse en la superficie de la denuncia social, la convierte en un tratado filosófico sobre el dolor, la empatía y la resistencia.
La chica cree que su sufrimiento tiene un propósito superior; él simplemente aguanta, paralizado por el miedo.

Poco más se puede decir de esta novela que pretende ser profunda pero que a mí se me ha quedado en la superficie. He topado como siempre con la mentalidad japonesa, creo que eso es lo que me aleja de esos diálogos supuestamente profundos entre los dos escolares o entre uno de ellos y su acosador. Para mí, esas conversaciones quedan a medias, como fuegos artificiales que no llegan a explotar.
Eso no me impide reconocer que este tipo de obras son necesarias porque reflejan la fragilidad humana y la aterradora necesidad de ser vistos y aceptados.
En todo caso, nos encontramos con una lectura incómoda donde hay escenas de violencia explícita muy difíciles de digerir, y donde no hay adultos al mando ni sistemas de apoyo para encontrar soluciones.

Lo que más me ha gustado es que no ofrece respuestas fáciles ni finales de cuentos de hadas, en eso no hay concesiones, lo que en una novela juvenil es un acto de valentía.

¿La conocen? ¿Les gustó? Les leo en comentarios.

martes, 9 de junio de 2026

#reseñas #ordenoymando #amelienothomb



Parece que aquí Nothomb se va a marcar una novela negra con su misterio y tal, y la verdad es que arranca muy bien, pero luego se va desinflando y ningún misterio se resuelve. 

Y digo yo: "¿Qué más da?"

Esta novela es un divertimento, ni más ni menos. 
Una ocasión más para que Amélie se luzca con esos diálogos brillantes que sabe pergeñar como nadie, para que nos haga reír con sus ironías, para que profundice en algunos de sus temas preferidos, en este caso el cuerpo, la belleza, la delgadez...

¿Que no está bien resuelto el final? ¿Que parece que se ha cansado y quiere terminar como sea? Está claro, y esa es la parte más floja de la obra, pero... ¿y esos fragmentos geniales que nos encontramos por en medio?

Desenfadada, carismática y con ese humor suyo tan extraño, no es un secreto para nadie que es una autora que disfruto perpetuamente, aquí quizá un poco menos que en otras obras, pero aún nadie la ha desbancado de su trono de reina.