sábado, 25 de abril de 2026

#reseñas #unaformadevida #amelienothomb



Es un relato a caballo entre el ensayo libre y la autobiografía ficcionada.
La protagonista es la propia Amélie. Es de género epistolar y trata de las cartas entre la autora y un fan llamado Melvin, un soldado estadounidense que servía en Irak cerca del final de la guerra. Este desarrolla un trauma como respuesta a la contienda y a partir de ahí la historia evoluciona.

Se tratan diversos temas como la apariencia física, la soledad, la fama, los trastornos alimentarios y -lo más interesante para mí-, el trabajo del escritor. Nothomb nos desvela algunas peculiaridades del suyo, como la obsesión por contestar todas las cartas que recibe o su proceso creador, la válvula de escape que supone para muchos escribir: “Ya lo dijo Madame de Sévigné: Perdonadme, no tengo tiempo para ser breve”. “Con las cartas ocurre lo mismo que con todo: el exceso resulta tan insoportable como la carencia”. "Escribir sigue siendo primero un placer. Lo que hace sufrir es la angustia que lo acompaña".

Lo interesante del libro no es tanto la trama como el juego literario que propone. Nothomb mezcla realidad y ficción de manera deliberadamente ambigua: ella misma aparece como personaje, lo que hace que el lector dude constantemente de qué es verdadero y qué es inventado. Este recurso crea una sensación de incomodidad y curiosidad a la vez.

En resumen, Una forma de vida es una obra corta pero intensa, que cuestiona la verdad en la literatura y explora los límites entre autor, personaje y lector. Una novela breve y muy peculiar, incluso dentro del estilo ya excéntrico de Nothomb.
Una novela bastante sólida en el proyecto profesional de la autora.

lunes, 20 de abril de 2026

#reseñas #eldiablovistedeprada #lavenganzavistedeprada #laurenweisberger



Paso por aquí para dejarles mis dos últimas lecturas y el motivo de las mismas.
No estaban previstas, ya saben que programo a final de cada mes lo que voy a leer en el siguiente, y esta vez no tuve en cuenta que el 30 de abril se estrena la segunda parte de "El diablo viste de Prada", una de mis películas palomiteras preferidas.
Consideré que esta era la ocasión justa para leer la obra en la que se basa y, ya que estaba, su segunda parte.

Empiezo por decirles que esto ha funcionado al revés: en este caso, la película es mejor que el libro.

Está basado en la experiencia real de la autora trabajando como asistente de Anna Wintour en Vogue
.
Lo que me atrae del tema es que me presenta uno de los personajes principales mejor dibujado que he visto, una jefa que personifica el acoso laboral en su máximo grado. El plus de la versión cinematográfica es Meryl Streep que le aporta capas de significado y vulnerabilidad humana de las que carece el libro, donde es un "monstruo" de principio a fin, sin matices que la rediman.

Es interesante leer sobre la vacuidad del mundo de la moda, y es un buen ejemplo de cómo elegir un título genial, pero el libro se vuelve repetitivo y resulta demasiado largo, por no hablar de la escasa calidad literaria.

Se ha dicho que es un referente del género chick-lit (o ficción femenina moderna) que sobrevive muy bien al paso del tiempo. Una lectura perfecta si buscas algo ligero pero con un trasfondo de crítica laboral con el que, desgraciadamente, muchos pueden sentirse identificados.

En espera del ansiado estreno, no he encontrado nada más.

#reseñas #comerasflores #luciasollasobral



Este es un libro que he terminado, más por la importancia y el respeto sobre el tema que trata, que por lo que me ha aportado el libro en sí.

La historia sigue a Marina, una periodista joven que atraviesa un mal momento tras la muerte de su padre. En ese estado de duelo, conoce a Jaime, un hombre veinte años mayor, culto, refinado y aparentemente perfecto.
Lo que comienza como un romance idílico se transforma sutilmente en una relación de control y anulación. La novela no explora la violencia física, sino algo mucho más insidioso: el maltrato psicológico de baja intensidad.

Es un libro que no está mal, de lectura amena, tanto que me ha parecido para adolescentes. Digo esto último en el sentido de que según los cánones, la literatura debería mostrar más que decir. En este caso, las cosas son demasiado evidentes, no hay sutileza, es demasiado explícita, demasiado obvia. 
No hay profundidad, sí muchos clichés, personajes planos y sin evolución, una escritura a ratos cursi en su intento de lirismo.
Es un cóctel de temas de moda perfecto para hacerse viral, pero a mí me ha dado la impresión de estar leyendo siempre lo mismo en todas sus páginas: una serie de momentos delirantes de Jaime contra Marina sin mucho fundamento, y otras de lovebombing (la novela sí tiene el mérito de haberme hecho descubrir este término) poco creíble. Resumiendo, la he vivido como una peli de sobremesa sobre tema controvertido pero que no quiere agitar demasiado las aguas. Una novela difusa en su planteamiento y personajes, desdibujada, predecible.


En fin, me alegra que haya sido un éxito porque nunca son demasiados libros para relatar la violencia contra las mujeres, pero sinceramente podría haber sido mucho más de lo que es.

lunes, 13 de abril de 2026

#reseñas #lasprimas #auroraventurini



Publicada originalmente en 2007, cuando Aurora Venturini tenía 85 años, se dice de ella que es una de las obras más disruptivas, incómodas y fascinantes de la literatura argentina contemporánea.
A mí en concreto me ha fascinado hasta el punto de ser mi primer 5 estrellas del año.
En la trama nos encontramos a una mujer con algún tipo de retraso madurativo que nunca queda del todo explicado y una, aparentemente, notable capacidad para pintar. Solo a través de su arte consigue expresarse completamente, y aquí reside lo mejor de la novela: su construcción gramatical. 
Ella nos explica que el universo de sus emociones es más complejo que el universo de palabras que posee, así que se forma y se aleja cada vez más del universo de “lo enfermo” para acercarse al mundo de “lo sano”. 
Al comienzo, la sintaxis es de oraciones largas, sin puntuación, y de párrafos extensos, pero a medida que la narradora se ilustra, los párrafos se vuelven más cortos y la puntuación comienza a llevar un ritmo con más pausas. La forma se vuelve parte del fondo.
Este riquísimo metalenguaje de Venturini me ha conquistado totalmente.
En cuanto al fondo, Las primas es una historia de sororidad, de mujeres que tienen que salir adelante  solas porque han sido abandonadas o violentadas por hombres. Los hombres aparecen como la otredad, como seres en los que es mejor no confiar porque en su esencia nos van a dañar. 
Es ante todo una novela de iniciación donde Yuna va narrando los hechos desde su infancia, pequeños momentos familiares, grandes tragedias domésticas. Nos hace ver que su familia no es una familia normal porque la componen su hermana Betina, deficiente, un padre ausente, unas tías peculiares y una madre que vive en su mundo, además tiene unas primas, también con sus deficiencias, con lo que nos crea un microcosmos familiar que forma una novela sorprendente.
De lo mejor que he leído últimamente.

¿La conocen? Les leo en comentarios.