sábado, 27 de junio de 2026

#reseñas #mataralpadre #amelienothomb




Esta vez Amélie y yo no hemos conectado, y debo decir que desde que leo un libro suyo cada mes, nunca me había sucedido.

Siempre me gusta Nothomb, tanto en sus obras autobiográficas como en las que no lo son, pero ¡llámenme loca!, esta historia de padre e hijo me ha parecido como una obra de encargo hecha con prisas.

He pasado páginas esperando encontrar atisbos de ese ácido humor que tanto la caracteriza, de esas conversaciones tan inteligentes que nos dejan con la boca abierta, de esos giros de guion inesperados que la hacen única... pero no he encontrado nada de eso. 
Solo una trama aburrida contada con poco interés sobre un padre putativo y un retoño tirando a repelente, de profesión magos de naipes, ¡los dos!
La relación amor/odio entre ellos nunca consigue engancharnos y, esta vez, ni siquiera el final es digno de la autora.
En fin, un despropósito que, como he leído por ahí, es de esas cosas que se escriben por entretenimiento y jamás debieron publicarse en serio.

¡Qué pena tener que escribir esto de Amélie Nothomb, nunca lo creí posible! Espero fervientemente tener más suerte el mes que viene con Barba Azul, que es el que me toca por orden cronológico de publicación.

¿Lo han leído? ¿Qué piensan?










miércoles, 24 de junio de 2026

#reseñas #projecthailmary #andyweir



He aquí un libro agradable de leer sin más.
Quizá no sea yo, chica de letras puras y muy alejada de cualquier coqueteo con la ciencia, la más indicada para hablaros de este libro. Pero si como me ha pasado a mí, os lo encontráis hasta en la sopa, quiero daros mi opinión por si os sirve de algo.
Se os va a sumergir en una nave espacial con un único superviviente que despierta de un coma y va recordando poco a poco. 
Cuando recuerda que tiene una misión crucial para salvar a la Tierra y se pone a ello con, digamos, ayuda, se va animando la cosa. Y esto último no es algo baladí, porque primero tendremos que tragarnos largas y sesudas explicaciones científicas nada fáciles de entender.
Menos mal que el protagonista es un chico más bien positivo que sazona semejantes teorías con un humor sencillo y muy efectivo. Menos mal que pronto se sentirá acompañado (¿?) y que, así como la B sigue a la A, a un problema seguirá una solución, sí o sí.

Como se ve, estructura sencilla, lenguaje sencillo (el científico aparte) y mensaje más sencillo aún,

¿Por qué no lo abandoné, vista tanta sencillez? Porque es entretenido, pasapáginas veraniego, porque hay película (era inevitable, era carne de Hollywood), porque tiene un humor que llega a todo el mundo, y ¡ah! porque el protagonista no es el mejor científico del mundo, ni mucho menos, pero... es profe de ciencias en un instituto, y ante eso...

lunes, 22 de junio de 2026

#reseñas #podriashacerdeestoalgobonito #maggiesmith



Unas memorias absolutamente bellas sobre la disolución del matrimonio de la autora. 
Ella, con su base de poeta, ha podido hacer de eso algo bonito, y nos lo presenta aquí.

A partir del divorcio por infidelidad de su marido, empieza la reconstrucción de Maggie, dando lugar a unas memorias no lineales, que vienen como en ráfagas, con capítulos cortos, largos, poesías, recuerdos circulares... Una estructura un tanto caótica pero cubierta por una prosa poética que querrás subrayar.
Hay que dar muchas vueltas para entender y entenderse, y esto es algo que se ha criticado a la obra, su falta de estructura, sus idas y venidas dando vueltas a los mismos recuerdos.
A mí me parece una estructura novedosa, una forma diferente que ha encontrado Maggie para hacernos llegar a las mujeres que todo no se acaba cuando el hombre de la casa desaparece, para trasmitirnos
 su dolor ante la forma en que el éxito de su carrera desestabilizó la dinámica de vida con su esposo.

En una terapia que conocemos todas, nos explica la radiografía de los roles de género tradicionales: qué pasó cuando ella que era la cuidadora principal en su hogar a tiempo completo, empieza a ocupar espacio público. 
Ya saben: la tectónica de placas que le llamo yo. Siempre que una de estas placas se mueve, produce cambios en las demás: terremotos, volcanes, montañas, océanos... Y hay gente que las sabe sortear, y gente insegura que no las tolera. Por eso este libro no es para hombres; es para mujeres fuertes que viven solas o con hombres sin complejos, o que quieren conseguir alguna de esas dos cosas, porque el difícil camino para lograrlo está aquí, en este hermoso libro.

Aviso de que no es para todo el mundo, supongo que hay que haber llegado a cierta edad y a ciertas experiencias de vida para apreciarlo en todo lo que vale.



miércoles, 17 de junio de 2026

#reseñas #jotade #santiagodiaz



Soy fan de Santiago Díaz desde que leí Talión y la serie de Indira.

Entiéndanme, no es que me parezca el Lemaitre español, pero sí un autor digno, que da lo que promete sin meterse en jardines de los que no sabe salir. ¡Cuántos autores extranjeros con más predicamento no me han parecido tan efectivos como él!

Santiago sabe escribir, pero como ya he dicho en otras reseñas de sus libros, debería apuntar más alto. Ya no cambiar de género si este es el que mejor domina, sino innovar y dejar los caminos trillados, ofreciéndonos sorpresas y calidades que seguro puede darnos.

Algo de eso vi en Indira, pero desapareció ya en el último libro de la serie. Ahora lo intenta con este subinspector gitano y cliché andante, que de verdad prometía.
Siento decirles que en mi caso esa promesa no se ha hecho efectiva. Le falta mucha chicha a Jotadé para convertirse en el personaje canalla y dicharachero que yo esperaba. Apenas algunos atisbos aquí y allá, pero nada consistente ni memorable.

¿Que si leeré la continuación, "El amo"? Seguramente sí, porque no pierdo la esperanza de que la cosa remonte y porque me han dicho que es mejor. 
Pero sepa usted, Santiago Díaz, que espero cosas más altas de su arte, que como dice Delibes: "Para escribir un buen libro no considero imprescindible conocer París ni haber leído el Quijote. Cervantes, cuando escribió el Quijote, aún no lo había leído".
Quiero decir que no sé la fórmula para escribir un buen libro,pero quizá usted sí, y se contenta con lo inmediato cuando puede aspirar a lo excelso. 
No sé, no sé...