sábado, 22 de junio de 2024

#reseña #rosy&john #pierrelemaitre

Acabo de leer "Rosy & John" (Alfaguara Negra, 2016, 160 páginas), de Pierre Lemaitre.



Es la tercera entrega de la serie "Verhoeven" que tantas alegrías me está dando; nunca pensé que la novela negra me fuera a interesar hasta tal extremo.

Después de "Irene" y "Alex" no sabía qué esperar; es difícil mantener ese nivel. Pero "El maestro" (nunca mejor dicho) lo ha vuelto a hacer, y lo ha hecho en 160 páginas, en una novela reconcentrada en sí misma y a la que no le falta de nada. Quizás  los amantes del gore lo echen de menos aquí, pero el autor nos da un descanso y trabaja casi exclusivamente con la mente de los protagonistas y la acción policial a contrarreloj, para variar.

¡De infarto, señoras y señores! Con su minipoli, sus eficaces investigaciones, sus inteligentísimos interrogatorios, su desenlace final que no vi venir... Mencantaaa!

Me gusta mucho Lemaitre y tengo sentimientos encontrados al enfrentarme a "Camille", porque estoy deseando leerlo y no leerlo al mismo tiempo: es el último de la serie, ¿comprenden? ¿Cómo se sobrevive a eso?

No es una pregunta retórica; tengan a bien responder si tienen algo que decir.
Gracias siempre.

martes, 18 de junio de 2024

#reseña #malaherba #manueljabois

Acabo de leer "Malaherba" (Alfaguara, 2019, 200 páginas), de Manuel Jabois.


Acabo de leer "Malaherba" (Alfaguara, 2019, 200 páginas), de Manuel Jabois.

Es mi primer "Jabois" y no me ha decepcionado. La gente que lo conoce parece que esperaba más. A mí me ha parecido que nos ofrece mucho.

Esta historia de viaje iniciático de la niñez a la adolescencia es conmovedora. Contada con una ternura y una óptica infantil, reproduce la mirada de un niño que no comprende lo que pasa a su alrededor, que no conoce las claves, que no tiene referentes adultos que se las faciliten.

Hijo de una familia desestructurada y cuidado por su hermana, apenas tres años mayor, Tambu ampliará su mundo cuando conoce a la familia vecina, con un padre alcohólico y dos hijos maravillosos: Claudia y Elvis. 
La relación con este último es hermosísima, una más de sus primeras veces, aunque en este caso se tratará de un amor sin etiquetas, que ellos mismos no comprenden, ni falta que les hace.
Pero esta relación será solo una parte de todas las experiencias que esperan a Tambu, como niño de los 90 en Pontevedra: ac0so, tabac0, dr0gas, sex0, vi0lencia,...

Es un libro triste, con una neblina de desencanto importante, pero la delicadeza, el mimo con el que se trata esta huida, esta búsqueda emancipatoria, es tan notable que recordaremos para siempre esta novela por ello.

Tambu, Elvis, Rebe, Claudia,... nos representan a todos, y resolvemos que querríamos vivir esas veces iniciales como ellos, a pesar del dolor, porque las cosas que valen la pena duelen, y ya se sabe que eso nos hace fuertes, hondos, inabarcables, infinitos, eternos...

sábado, 15 de junio de 2024

#reseña #alex #pierrelemaitre

Acabo de leer "Alex", segundo libro de la tetralogía "Verhoeven" (Debolsillo, 2014, 336 páginas), de Pierre Lemaitre.


No tengo palabras para esta genial serie policíaca. Si el primer título "Irene" me dejó estupefacta, este segundo me ha gustado más aún, y el listón estaba muy alto.

Se puede leer independiente de las otras novelas, pero es preferible leerlas en orden cronológico, se entienden mejor comportamientos y motivaciones de los personajes.

Nos encontramos 4 años después con nuestro mini comandante Camille, al que por motivos psicológicos solo asignan casos menores, hasta... que llega Alex y lo cambia todo.
No deja de asombrarme la vuelta de tuerca que supone este personaje, porque, a ver... ¿no son las víctimas intocables? ¿Qué pasa con Alex, es víctima o victimario? Esa duda que planea sobre todo el libro es de una genialidad asombrosa, nos trastoca, nos hace cambiar nuestras lealtades de sitio tantas veces como quiere el autor... magistral, no hay otra palabra.

La novela es durísima (absténganse los que tienen fobia a ciertos roedores), claustrofóbica y vi0lenta, pero es coherente; nada es gratuito, se necesitan horrores para mostrar el interior de ciertas almas humanas.
El personaje de Louis crece en sabiduría y saber estar, así como Camille en resiliencia. Me ha desagradado la inquina que el autor muestra hacia Armand, se repite mucho en su afán de mostrar su tacañería creando un personaje casi grotesco, no es creíble.

Por lo demás, otra obra de arte/suspense que me ha vuelto a dejar atónita por su precisión, cohesión y coherencia.
Lemaitre se está convirtiendo en uno de mis autores favoritos, ese lugar seguro al que volver cuando buscas un refugio infalible.

domingo, 9 de junio de 2024

#reseña #amarilla #yellowface #rebeccafkuang

Acabo de leer "Amarilla" (Hidra, 2023, 384 páginas), de Rebecca F. Kuang.


Después de tanto oír hablar de este libro, mi opinión es que no es para tanto, ni mucho menos.

Se trata de una chica que se apropia del manuscrito de su amiga, que acaba de morir, y lo hace pasar por propio. Lo presenta a su editor y se convierte en el éxito del momento. Mientras tanto, la bola va creciendo y ahogando a la protagonista, al mismo tiempo que se nos muestran los entresijos, nada bonitos, de la industria editorial.

En primer lugar, es un libro al que le sobran muuuchas páginas. Hubiera cobrado, -quizás, solo quizás-, más fuerza, si no hubiera repetido hasta la saciedad las elucubraciones mentales de la usurpadora que. básicamente son cómo hacer para que no la descubran, nada de arrepentimientos ni problemas morales, no vayan a creer.

En segundo lugar, la autora es joven, y esto que yo no he notado en cantidad de novelas extraordinarias, si lo he pensado en esta como punto negativo varias veces. Con un lenguaje aparentemente juvenil y actual, esta novela es un poco como las redes sociales: superficial, rápida y con poco fundamento. 

En tercer lugar, la novela mantiene bien el tipo más o menos hasta la mitad, pero conforme avanzamos, las repeticiones, las escenas absurdas, la tendencia a que sospechemos de varios personajes cuando todos ya sabemos quién es, se hace insufrible. El final es un delirio absoluto.

Punto positivo: el retrato, creo que bien fundamentado, de los entresijos del mundo editorial. Eso sí me ha interesado, y mucho. Decir las cosas tan claramente sobre esas empresas que, supuestamente, deben apoyar el arte, me ha parecido valiente, ¡bien por Kuang en ese sentido!