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viernes, 26 de enero de 2018

Soy testigo de un testigo

El título de esta entrada está tomado de un post del Blog de Javar que no deben perderse bajo ninguna circunstancia. En él se define perfectamente lo que yo soy cuando ahora me dirijo a ustedes: "testigo de un testigo republicano español en el campo de concentración nazi de Mauthausen, del hermano de mi padre en concreto". Como cuenta Javier en su entrada, dentro de poco y por motivos puramente biológicos, solo quedaremos nosotros, los que hemos conocido a los protagonistas.

Ya he escrito varias veces sobre esto en Un rotspanier en el barracón nº 6, Después de Mauthausen I, La cantera, Después de Mauthausen y otras que pueden ver aquí, así que pareciera que no hay más que añadir a lo ya contado, pero... no puedo dejarlo pasar por varias "casualidades" que me han sucedido estos días. A saber:

  • Me llegó por whatsapp este vídeo que explica paso por paso la historia de mi tío o de cómo los republicanos españoles fueron a terminar en los campos de exterminio nazis. No se lo pierdan, es muy didáctico:
  • Vi en Twitter la fabulosa entrada de Javier Arias @ventura5b razonando la necesidad y la obligación de hablar del Holocausto en primaria, cosa que he hecho siempre a lo largo de mi carrera.
  • Mañana es 27 de enero, o sea el Día Internacional para la Conmemoración a las Víctimas del Holocausto.
  • Hay una extraordinaria exposición sobre Auschwitz en Madrid hasta junio de este año.
  • Carlos Hernández, @demiguelch, otro sobrino de testigo como yo,  sigue tuiteando en nombre de su tío Antonio Hernández, @deportado4443, representando a todos los que ya no tienen voz...
  •  Javier informa de que el estudio del Holocausto está en el currículo:

Foto tomada de El blog de Javar
  • Y mi hija me sorprende con este tatuaje:

En recuerdo de José López Ruiz, preso 4703 de Mauthausen

Parece que no tenía elección, ¿no creen?

 

jueves, 4 de agosto de 2016

Un "Rotspanier" en el barracón número 6

Estimada Sra. López,
Adjunto le enviamos una consulta de la base de datos de prisioneros con la información pertinente sobre el Sr. José López Ruiz.
Viniendo de Stalag XB (campos de prisioneros) en Viena, fue internado en el campo de concentración de Mauthausen el 19 de diciembre, 1941, junto con otros 341 prisioneros españoles. Se le asignó el número de recluso 4703, que se registra como un trabajador agrícola ( "Landarbeiter") (plataforma marca AMM / Y50).

En este archivo que me han enviado consta su profesión original

Él se clasificó como "Rotspanier" ( "Red Española de Voluntarios Guerra"). Con la ocupación de Francia en 1940, miles de ex combatientes de la guerra civil española cayeron bajo el dominio nacionalsocialista. Más de 7.000 españoles y miembros de las brigadas internacionales que lucharon por la República española fueron enviados a los campos de Mauthausen y Gusen. En 1942, 4.400 de estos presos habían muerto.
Adjunto también encontrará un análisis de los registros de entrada del departamento político (marca estantería AMM / Y36a) refiriéndose al Sr. López Ruiz. Él se acomodó en el bloque 6 en el campo principal, que estaba reservado para aquellos que fueron obligados a trabajar en la cocina de los prisioneros.

En este otro vemos como se le asignó el bloque de barracones número 6.

De acuerdo con los registros de entrada del comando campo de custodia de protección (marca estantería AMM / Y44) el señor López Ruiz fue instruido para trabajar como un pelador de patatas ( "Kartoffelsch.").

"Pelador de patatas"

Esperamos que esta información sea de alguna ayuda para usted y le pedimos disculpas por el retraso en responder a su solicitud, que se debe a la gran cantidad de consultas dirigidas a los Archivos del Memorial Mauthausen.
Saludos cordiales
iA Katharina Kniefacz


Am Dienstag, 29. März 2016 20:26:48 GMT + 2 schrieb Conchita López:

Archivos del campo
Todo esto recibí el día 2 de agosto en respuesta a esta petición del 29 de marzo:



¿Qué pretendía con esto? Tener más datos (de hecho ahora los tengo, porque no sabía que estuvo en el barracón 6, ni que se declaró Rotspanier, por ejemplo), hacer ruido, llamar la atención, tener "papeles" que certificaran su estancia allí, no olvidar en suma, que es lo que nos queda a los familiares de estos 7000 olvidados de su país...

Estoy muy emocionada con este envío que comparto con ustedes; ya saben que la historia del hermano de mi padre, prisionero del campo de exterminio nazi de Mauthausen, es mi china en el zapato, mi memoria histórica inconclusa... La forma en que mi tío formó parte de la organización clandestina española destinada a sabotear las actividades de los SS es el grano de arena que mi familia aporta al sostenimiento de la dignidad del ser humano, y de eso, como ven, estoy muy orgullosa.

Españoles en los campos de exterminio, nombre a nombre, pueblo a pueblo.

No sé si con este envío y mi visita al campo el 22 de abril de este año se cierra un ciclo. En todo caso, ambas eran cosas que siempre había querido hacer. El ser humano está en continuo movimiento y los temas que le afectan muy adentro necesitan muchas capas de certezas para asentarse, así que solo puedo prometerles que les contaré si la tectónica de placas se altera de nuevo...

Gracias por ese calor al otro lado.

lunes, 6 de junio de 2016

Tres días en Viena (y III)

Hoy les cuento el último de mis días en Viena. Nos levantamos temprano para buscar a Sissi, nuestra prioritario misión era ver su museo, que era lo primero que habíamos reservado desde casa.
Llámenme melancólica, romántica, infantil incluso, pero yo me crié a los pechos de los libros de Sissi, ¡poco más había en mi época! Y aunque ahora estoy leyendo a Virginia Wolf y otras para contrarrestar, en aquellos tiempos no me deformó Disney, sino Sissi emperatriz. Parece que a mi edad, una ya busca sus raíces para comprenderse, así que vamos a asumir lo que haya que asumir.
El Museo es más bonito de lo que yo creía, la ciudad ha echado el resto con la emperatriz; ella y Klimt son los iconos de Viena.
Dormitorio de la emperatriz en el Palacio Imperial de Hofburg, donde hoy se encuentra el Museo de Sissi.
La colección de libros que yo leía de pequeña.
Ya saben que ver la ciudad era algo tangencial en mi viaje, pero Viena me gustó más de lo que esperaba. Es una ciudad elegante, sobre todo, con edificios bellísimos y grandiosos. El Palacio Imperial donde vivía Sissi impresiona por la nobleza de la construcción y la elegancia del interior. Los coches de caballos que no cesan de pasar por el centro te retrotraen a épocas imperiales. No hay demasiados turistas, con lo que puedes ver todo sin agobios ni colas. No puedo dejar de nombrar la Biblioteca Nacional, imponente por fuera y por dentro. Que se adecúe un lugar de semejante belleza para albergar libros emociona a cualquier visitante, también era una de mis visitas prioritarias.
Preciosa la zona de La Ópera, con los Mozarts repartiendo publicidad de los actos que allí se celebraban. Muy cerca, La Catedral, con un tejado de decoración imposible...
... Y todo ello rodeado de la música, no olvidemos que allí nacieron los Strauss, Mozart, Schubert... ¡hasta Freud y María Antonieta son austríacos!

Hasta aquí la crónica del viaje. Les dejo mi último Photopeach con algunas de las fotos que hice ese día. He elegido para ellas, la versionadísima canción de Leonard Cohen Dance with me to the end of love. La descubrí en el tango que bailaba Al Pacino, ciego él, en la película Perfume de mujer  (aquí les dejo la escena, atención a cómo la sujeta por la espalda)y desde entonces es una de mis preferidas.
Gracias por la paciencia. He terminado de contarles sobre Viena: volvemos a los libros, siempre a ellos...
Tercer día en Viena on PhotoPeach

domingo, 29 de mayo de 2016

Tres días en Viena (II)

Mi segundo día en Viena contuvo lo más importante de mi viaje; la visita al campo de exterminio de Mauthausen, del que ya les he hablado ampliamente. 
Ahora solo les cuento otros aspectos del día, no menos interesantes, aunque mucho más amables. 
Mauthausen es un pueblo poco conocido, siempre que oigan hablar de él será en relación con el campo, pero sorprendentemente resultó un lugar precioso, con mucha historia detrás. Proviene de la edad media, su nombre significa literalmente "peaje", el que tenían que pagar para pasar al otro lado del Danubio.

El campo no es fácil de encontrar, la señalización es escasa y escondida. Una vez que subes la colina que lleva hasta allí, el paisaje sigue mejorando. Les muestro lo que se ve al llegar al pueblo, lo que se ve desde la colina del campo, y lo que veíamos mientras comíamos a medio camino entre uno y otro.
Fue un día memorable, sin duda.
Mi música de hoy ha sido escogida "por culpa" de Midnigth in Paris de Woody Allen; espero que les emocione como a mí. Segundo día en Viena on PhotoPeach    

lunes, 23 de mayo de 2016

Tres días en Viena (I)

    Tres días en Viena no dieron para mucho, por eso previamente habíamos seleccionado lo que debería ser visitado sin falta. Se lo cuento por si se encuentran en la misma tesitura. Estos fueron mis sitios imprescindibles.
    Primer día. Como el apartamento que alquilamos estaba muy cerca del complejo Belvedere, ese fue nuestro primer destino, y ¡uno de los más esperados, porque allí está El beso de  Klimt! Les cuento un secreto: no se me da bien dibujar ni entiendo de arte, pero eso no impide que lo disfrute muchísimo. No me busquen en viajes de playa, a pesar de ser el paisaje que más me gusta (ya vivo en verano al lado de ella), pero me encontrarán en todos los museos de los sitios a los que pueda viajar.

    Retomemos... ¡Lástima que no pudieran hacerse fotos al cuadro! Para los más fans había una sala al lado con una reproducción, yo la usé, claro. Di muchas vueltas por las salas del palacio, convertido en museo, pero mis pasos siempre volvían al "cuadro amarillo", como yo lo llamo. Es digno de ver, no solo por su tamaño y colores, sino porque cada vez que lo miras captas algo que no habías visto antes: una mirada de ella o de él, un gesto posesivo o sumiso, una tensión no resuelta, un querer salir del supuesto prado de flores que los acoge, unos amarillos y dorados imposibles, una composición atípica y rompedora... Estoy muy contenta de haber bautizado mi estancia en Viena delante de ese cuadro... Por no hablar de las chimeneas que allí encontré, ¡ya saben que soy adicta!
    Todo el conjunto de palacios y jardines es impresionante: no es Versalles (nada puede serlo), pero nos da una idea del esplendor de la época.

    Después nos propusimos, tranvía en ristre, llegar a La Casa Hundertwasser, una arquitectura juguetona, una especie de Fata Morgana que yo ansiaba ver especialmente. Situada en Kegelgasse 34-38 en el distrito 3 de Viena, es un complejo residencial municipal, construido entre 1983 y 1985. Estructurado por Hundertwasser y planificado por el arquitecto Joseph Krawina, combina pisos y fachadas ondulantes, aberturas irregulares, gran colorido y vegetación (250 árboles y arbustos). No se adapta a las normas y clichés de la arquitectura, es un viaje a la arquitectura creativa, de la que tenemos un ejemplo en España con Gaudí. 

    Luego, ya solo nos dio tiempo a pasear un poco por el centro histórico, con ambiente de luces y música especiales, por algo ha sido declarado monumento del Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
    A pesar de que usamos el tranvía para todo, anduvimos una media de 11 o 12 km por día: ya saben, patear las calles es imprescindible en los viajes.
    Les dejo la presentación de fotos correspondiente, con la música que Joselu no oirá, pero del que me he acordado después de elegirla: yo diría que queda "intensa". Pongo el link aquí porque no sé si estará de acuerdo: https://www.youtube.com/watch?v=vdbAB7iGai4&list=RDvdbAB7iGai4




      Primer día en Viena on PhotoPeach

    domingo, 15 de mayo de 2016

    Homenaje hoy a las miles de víctimas de Mauthausen (y V)

    Extracto de la información aparecida en Público-es:
    " EFE
    VIENA.- Unas 6.000 personas de numerosos países rindieron hoy homenaje a los cerca de 190.000 prisioneros del campo de concentración nazi de Mauthausen, y apelaron a la vigilancia para evitar que la barbarie vuelva a golpear a Europa.

    A la ceremonia asistieron 25 supervivientes, comitivas de diversos países, así como la cúpula del Gobierno de Austria, altos representantes de otras naciones, miembros del cuerpo diplomático, destacadas personalidades y artistas.

    La comitiva española, de unas 60 personas, ha estado encabezada por el secretario de Estado de Asuntos Exteriores, Ignacio Ybáñez, quien, en un acto aparte organizado por la Asociación Amical Mauthausen en el Memorial a los Españoles Republicanos del campo, rindió homenaje a las víctimas españolas.

    Considerados por los nazis como apátridas y enemigos políticos del Tercer Reich, 7.532 españoles fueron deportados a Mauthausen, de los que murieron unos 5.000."  

    Es una hermosa noticia para conmemorar el 71 aniversario de la liberación del campo, y con ella pongo fin a lo que he compartido con ustedes en la visita que hice allí hace algunos días.

    Solo me queda mostrarles tres imágenes de las muchas que me impresionaron en el museo interior del campo:
    El "pijama de rayas"
    Bote de gas Zyklon
    "El Zyklon B se vertía en tuberías perforadas desde el tejado, una vez que las víctimas eran encerradas. El Zyklon B reaccionaba con la humedad ambiental interna producida por las personas, y estas sufrían en primer lugar sofocación. Posteriormente perdían el control de los esfínteres por la anoxia[...]  Luego venía la inconsciencia, la muerte cerebral, el coma y la muerte, entre 20 y 25 minutos después de ingresadas las dosis de veneno. La muerte no es instantánea como podría deducirse sino debida a una sofocación creciente en las víctimas." (Wikipedia).
    La temida jeringuilla de gasolina, cianuro...
    Gracias por su fidelidad, ha sido catártico contarles todo esto.
    La intención también era dejar testimonio, asegurarles, porque lo he vivido en mi familia, que eso sucedió de verdad. Que la memoria histórica es importante, no solo para consuelo de los familiares, sino para que no se repitan hechos semejantes. 

    Nos seguimos leyendo... si así lo quieren.

    domingo, 8 de mayo de 2016

    Después de Mauthausen (IV). Permítanme que insista...

    Casi todo en mi vida empieza con un libro. En el caso de mi obsesión por el nazismo fue con este:
    Desde bien pequeña, lo veía destacar en las estanterías que enmarcaban la chimenea de mi casa. Me llamaba la atención la portada; más adelante, las ilustraciones que había dentro. Eran como algo prohibido: ¡las cosas que había en las fotografías escandalizaban a la niña que yo era! Más tarde empecé a asociar el libro a la vida de un hermano de mi padre que vivía en París y al que no conocía. A su mujer, Colette, sí, porque venía todos los veranos con su hijo, pero a él no lo dejaban venir, me decía mi abuela. Después de unos años puse cara, voz y sentimientos a ese tío desconocido que aseguraba que le habían pasado esas cosas que yo había leído y visto en el libro. Siempre hubo una conexión muy fuerte, no solo porque era un héroe para mí (a esas alturas yo ya había leído de todo sobre campos de concentración), sino porque como ser humano era extraordinario.
    Desde entonces llevé este ejemplar al colegio cada dos años. Sí, en años alternos. Yo siempre he trabajado con las últimas edades de primaria, así que cuando me tocaba sexto, allá por el último trimestre, les llevaba el libro y les hablaba del tema. Les contaba la historia general, mi historia particular y divagábamos para filosofar sobre la intolerancia, el peligro de los fanatismos, de creer que hay una sola verdad, una sola religión, la nuestra, que es la única "verdadera" (aquí las caras de asombro eran de antología), una sola lengua, la castellana, que es mejor que la gallega, la catalana... La verdad es que el tema daba para mucho, y aprovechando el interés e inevitable morbo que despierta, yo tiraba del hilo... Sí, se puede trabajar con alumnado de primaria, cuidando de que no degenere y quede en interés morboso sin más.
    Hoy vengo a hablarles sobre lo que vi en las interioridades de Mauthausen, ese campo donde mi tío estuvo casi cuatro años. Es lo más duro de la visita aun estando todo "maquillado" y cuidadísimo. Uno no puede ni acercarse a imaginar qué pasaría por sus mentes cuando los tenían horas a la intemperie para contarlos o con cualquier otra excusa, en la plaza central o en la de las cocheras, después de una jornada agotadora, con hambre y frío extremos. Yo no vi las literas en los barracones; mi amiga Feli cuenta en una excelente entrada que les recomiendo vivamente, que las han quitado porque impresionaban demasiado a los visitantes. Como impresionan las piletas donde se lavaban, las torres de vigilancia, la chimenea... 
    Pero si vamos a hablar de impresiones fuertes, déjenme que les diga que para mí lo peor fueron las duchas, más que los hornos crematorios; no sé, tiene esa habitación una sordidez que te aprisiona, te ahoga, te hace querer salir de allí inmediatamente.
    Otra de las cosas que recordaré siempre son las celdas de castigo: ¡una prisión dentro de otra prisión! ¡Es increíble que todavía necesitaran más horror dentro del horror!

    Les dejo uno de mis queridos Photopeach con algunas de mis fotos. Verán que el viaje de Feli es diferente al mío, como lo serían sin duda sus viajes si los hicieran. A mí me ha servido mucho el suyo, he reparado en cosas que no había visto y he apreciado otras de distinta manera.
    Espero que les parezca adecuada "La danza de los caballeros" del Romeo y Julieta de Prokofiev, una de mis músicas épicas favoritas. Mejor véanlo en pantalla completa.
    Mathausen por dentro on PhotoPeach

    lunes, 2 de mayo de 2016

    Después de Mauthausen (III)

    Saben que ando buscando las claves de la supervivencia de los escasos españoles que consiguieron salir del campo de Mauthausen, en Austria.
    (De los 7.189 españoles que entraron en el campo, solo 2.374 vivieron el momento de la Liberación. La mayoría estaba fichada como enemigos de la dictadura franquista y no pudieron volver a España hasta que murió Franco en 1976).
    Monumento a los republicanos españoles
    Hoy quiero mostrarles las fotos que hice a los monumentos que los diferentes países erigieron en el campo a sus compatriotas prisioneros. En el libro Los años rojos de Mariano Constante se habla de todas esas nacionalidades, y se da una de las claves para sobrevivir, la que tantas veces escuché a mi tío: "Formar parte de la Resistencia del campo era fundamental, te daba razones para no dejarte morir en un rincón". 
    Monumento a los judíos
    Parece que ellos, forjados en la Guerra Civil española, tenían la fuerza y la unión necesaria para salvaguardar sus ideales políticos y actuar en consecuencia. Su "Organización clandestina" fue la primera del campo y la que sirvió de modelo para todas las demás.
    Monumento de Bulgaria
    En palabras de Constante:
    "Gracias a nuestra organización política, los hombres de nuestra compañía se mantenían unidos [...] Había que organizarnos para sabotear a los nazis tantas veces como fuera posible [...]  me habían elegido para formar parte de la dirección de nuestra organización clandestina. [...] 
    Monumento de Italia
    Reventábamos los sacos de legumbres al cargarlos en los vagones, echábamos gas-oil en las cajas de mantequilla, mojábamos con agua los sacos de harina [...] Cuando se trataba de material de guerra o maquinarias diversas, procurábamos dejarlas caer al suelo. [...] 
     
    Monumento de Hungría
    Yo mismo llegué a pensar, alguna vez, si realmente eran "positivos" aquellos actos, y entonces encontraba la respuesta recordando  una lectura de mi niñez: "... Por un clavo se perdió una herradura, por una herradura se perdió un caballo, por un caballo se perdió un general, por un general se perdió una batalla y por una batalla se perdió un reino." Sí, eran pequeñas acciones, pero perdiendo un tornillo, descarriló un tren... [...]

    "Cada victoria aliada, cada golpe duro asestado a los hitlerianos, representaban un paso adelante en nuestra organización, y crecía la voluntad de luchar. A esto se añadió la progresión lenta pero segura, de nuestros hombres hacia los puestos importantes que podían dar pie a modificar el ambiente del campo [...] 

    Como secretario número 1, conseguimos colocar a un deportado político, miembro de la organización internacional que ya estaba en vías de formación. Otros puestos importantes de la cocina y en el almacén de los SS, también fueron ocupados por amigos nuestros[...] 

    Monumento de Polonia

    Monumento de Rusia
    Duro, muy duro había sido nuestro "aprendizaje", pero, si cada nacionalidad tenía en 1943 su organización clandestina, ello lo debían a los españoles que habíamos sido los primeros, y los tercos instigadores de todo aquel tinglado."
    Al principio, la lucha fue ardua y las acciones se limitaban a aportar alguna ayuda a los más débiles y a mantener su moral.  Después se fueron creando cadenas de solidaridad, dando cada uno una cucharada de su sopa y unos gramos de pan para que pudieran sobrevivir los más débiles. En 1943, cuando trasladaron a los SS más duros al frente del este, la organización española encontró más "huecos". Por aquel entonces ya eran expertos estrategas en la lucha por la supervivencia. Controlaban el almacén, la enfermería y la cocina. Sustraían medicinas y alimentos que luego distribuían entre los presos. El "aparato clandestino" se fue reforzando y coparon los puesto de "enchufe" (por algo eran los más veteranos del campo). 
    Mi tío, que trabajó en la cantera al principio, siempre decía que no hubiera sobrevivido si no lo hubieran enchufado en la cocina: hablaba de peladuras de patata, trozos de cuero, ratas, gatos,...
    El caso es que siguiendo el ejemplo de los españoles, cada contingente de un país creó su propio comité de resistencia, hasta que al final se constituyó el Comité Internacional que tanto ayudó a gestionar los hechos acontecidos en los últimos tiempos, antes y después de la Liberación.

    Siempre hubo, y Constante lo cuenta en su libro, prisioneros que no dieron la talla, pero en general, aunque solo fuera porque siguiéndola tenían un objetivo en la vida, practicaron la máxima de Kant: "Portarnos siempre como si la norma de nuestros actos hubiera de convertirse en ley general"

    jueves, 28 de abril de 2016

    Después de Mauthausen (II). La escalera. La cantera.

    Un primer peregrinaje a lo largo del campo me llevó inconscientemente a "la cantera y la escalera de la muerte". Ya saben que era el peor trabajo al que podían destinar a un prisionero. Subir los 186 peldaños con piedras que rondaban los 30 kilos de media de peso, era algo que muy pocos resistían demasiado tiempo. 
    Abajo tienen mi traducción. Disculpen los errores, mi francés está un poco oxidado.

    "Los peldaños de esta escalera que son hoy iguales y de altura normal, eran en el tiempo en que Mauthausen era un campo de concentración, bloques de rocas de altura y forma diferentes y dispuestas en todos los sentidos. A veces de medio metro de altas, exigían grandes esfuerzos para subirlas. Las SS. encontraban placer, entre otros juegos, en poner zancadillas a las últimas filas de una columna que descendía, de manera que al caer las primeras enredaban a las otras y todos rodaban a lo largo de los peldaños de piedra en una masa informe. Cuando al final de una jornada de trabajo, los detenidos en filas comenzaban a volver al campo cargados con una piedra sobre las espaldas, las SS. que formaban el final del cortejo, hacían activar a los rezagados a golpes de bastón y puntapiés. El que no seguía terminaba sus días sobre esta escalera de la muerte."

    Nosotros bajamos los peldaños para volverlos a subir. Con la escalera en buenas condiciones, necesitamos 4 paradas para completar la subida. He de decir que no cabe un pie completo en los peldaños, ni siquiera el mío que es un 36.
    Vídeo grabado por mi hija.



    La cantera medía 70 metros de alto. Debajo de ella se pueden leer estas inscripciones en piedra, recordando que el lugar era llamado irónicamente "El muro de los paracaidistas".
    Abajo, mi traducción del francés.
    "MURO DE LOS PARACAIDISTAS". Varios centenares de detenidos fueron precipitados desde esta pared abrupta de la cantera. Se aplastaban al pie de este muro o bien se ahogaban en la profunda charca. Bastante a menudo también, los detenidos que no podían soportar más sus sufrimientos se arrojaban desde lo alto. Para burlarse las SS. les llamaba cruelmente a estos hombres consagrados a la muerte "los paracaidistas". El primer grupo de judíos holandeses que llegó a Mauthausen en verano de 1942 fue precipitado desde lo alto de este muro por las SS."

    Les dejo con una presentación de fotos antiguas y actuales propias. Saben que la música es muy importante para mí. He creído que nada mejor para ilustrar estas fotos que "Ne me quitte pas" ("No me dejes"), de Jacques Brel, por la belleza de la melodía, por la pertinencia de la letra, por ser canción mítica de Francia, país que acogió a los supervivientes españoles a quienes todos "habían dejado".

    La escalera on PhotoPeach

    lunes, 25 de abril de 2016

    Después de Mauthausen (I)

    Hoy es el segundo día después de visitar Mauthausen y siento la necesidad de contarles parte de lo visto y vivido allí.

    Ir al campo de exterminio de Mauthausen, en Austria, a 2 horas de viaje desde Viena, ha sido desde siempre mi sueño por cumplir. Ya les he hablado en más de una ocasión de que el hermano de mi padre estuvo allí como prisionero desde el 19/12/1941 hasta el 5/5/1945. Muchas comidas familiares he vivido con él, y de todo ello les he dado cuenta en más de una ocasión. Esta vez he podido pisar el mismo suelo donde sufrió toda clase de padecimientos.
    Me propongo mostrarles algo de lo que allí he vivido, porque, ya saben, el blog es la terapia de los que no creemos en las terapias...


    Llegué sobre las 11 de la mañana, en un día soleado y rodeada de un paisaje por el que podía haber correteado Heidi perfectamente. El campo está en alto, el paisaje desde allí es espectacular, y la fachada sigue impresionando, aun cuando ya no la presida el águila que los presos se apresuraron a derribar el día de la liberación.

    Prisioneros derribando el águila nazi, 5/5/1945

    Estado de la puerta en la actualidad. Foto propia, 22/4/2016
    La verdad es que no sé por dónde empezar a contarles. Si busco un poco, lo primero que me viene a la mente es esto:
    Como ven, nombres, muchos nombres...
    81.000 nombres,  para ser exactos.

    Los muertos en Mauthausen, homenajeados en el Museo del Memorial del campo, en la Sala de los nombres, antigua lavandería.
    El campo es un inmenso museo llamado Memorial, ya que incluye espacios interiores y exteriores. Se puede visitar contratando guías o con audioguías en varios idiomas. Nosotros lo visitamos con un mapa y audioguía en español que te facilitan en la librería.
    Hubo dos momentos especialmente emotivos para mí. El primero a la llegada. Dentro de mi garganta algo se ensanchó y me impedía tragar. El otro, cuando firmé en el libro de visitas en honor de mi tío. Tal era mi nerviosismo que escribí rápidamente sin pensar un segundo en lo que estaba poniendo. Como ven me equivoqué en las fechas, no reconozco mi propia letra, y si volviera a hacerlo escribiría más y mejor. Mi hija Emma también vino conmigo, de ahí su firma como sobrina-nieta.
    A la memoria de José López Ruiz
    Mucha gente me pregunta cómo llegaron a parar a un campo de exterminio nazi los republicanos españoles. Si les apetece, pueden leer el libro que estoy volviendo a revisar ahora, Los años rojos, de Mariano Constante, compañero de mi tío y del que tantas veces le oía hablar.

    Salimos casi a las 3 del campo desde las 11 que empezamos la visita, y hubo cosas que no me dio tiempo a ver, espero poder contarles las más importantes, esas que ustedes deben saber antes de morir...

    domingo, 3 de abril de 2016

    "Sin destino"

    Hace dos días que murió Imre Kertész, Premio Nobel de Literatura 2002. 
    No puedo decir que sea una entendida en su obra, de hecho solo he leído la que les enseño sobre mi chimenea, pero ha bastado para saber que quiero conocer sus otras novelas.

    Kertész, Imre. Sin destino (2001). Barcelona. Acantilado
    Sin destino es un relato casi autobiográfico de su paso por los campos de exterminio de Auschwitz y Buchenwald a la edad de 14 años. Con la asepsia emocional que caracteriza también a Primo Levi, Kertész nos cuenta su experiencia como si le sucediera a otro, se distancia de los hechos para darles la grandeza épica que tienen y que trasciende lo individual.
    Viaje iniciático y obra de contención que ha llevado a más de un crítico a decir del autor que "llevando al límite el lenguaje, es capaz de hacer literatura a martillazos".
    Por primera vez he encontrado apuntes sobre la pasividad de los judíos (tanto como la del pueblo alemán o húngaro), algunos de los cuales pensaban que ese era el destino de su pueblo, el eterno sufrimiento. El título parece significar que no hay un destino escrito, sino que todos, alemanes y víctimas dejaron que sucediera.
    Otros críticos apuntan a que el título de la obra hace referencia a la sensación de lo inmediato, la omnipresencia del presente, del plato de sopa y la supervivencia; el destino no se extendería más allá de ese momento.

    Leo tanto y en tan diversos formatos sobre el nazismo, que descubrí por casualidad la existencia de una película basada en la novela. Como muchas veces hago, miré primero si estaba en youtube; ya saben que hay varias películas libres de derechos, y... ¡voilà!... la encontré y con una calidad más que aceptable.
    Empecé a verla sin muchas expectativas: conocía ya la historia y ¡tanto se ha escrito y filmado sobre el tema que no esperaba encontrar muchas novedades!
    Me equivoqué. La película aporta muchas cosas que no había visto aún. Desde luego, la distancia emocional, que hace que haya lo justo de violencia física y psicológica . Nada que ver con los excesos (brillantes, pero excesos, de La lista de Schindler, por ejemplo) ni con el sentimentalismo (entiéndase La vida es bella).
    Las interpretaciones y la ambientación son cuidadísimas. La luz, la fotografía (el director era director de fotografía, esta es su primera película dirigiendo) son hermosísimas, y arropando todo esto, la música de Ennio Morricone...
    ¿Por qué una película así tiene tan corto recorrido? ¿Quizá porque no es made in Hollywood? ¿Porque es "casi" en blanco y negro? ¿Porque el tema ya cansa?
    No sé muy bien, pero no deben pasarla por alto. 

    Gran película, en mi opinión, que les dejo aquí para que no tengan que molestarse en salir de este espacio.
    De nada.
    ACTUALIZACIÓN (20/4): El vídeo fue retirado de youtube y encontrado nuevamente gracias a la cortesía de Pedro Roberto Casanova, director del Programa Piloto Despertar.

    domingo, 21 de febrero de 2016

    "La escritura o la vida"

    Hoy he terminado de leer La escritura o la vida, segundo libro de Semprún que he abordado (el primero ha sido El largo viaje). 
    He guardado varias páginas con anotaciones y subrayados (¡ay, la perfección del Kindle!) que quisiera compartir con ustedes. 
    Ya saben que a mí me obsesiona por motivos familiares el nazismo, en particular el concepto del Mal que habita en el ser humano, y el cómo fueron capaces de sobrevivir a ello los "aparecidos". Porque en palabras de Semprún (NOTA: De ahora en adelante, la negrita es mía):
    "-El Mal no es lo inhumano, por supuesto... O entonces es lo inhumano en el hombre... La inhumanidad del hombre en tanto que posibilidad vital, proyecto personal... En tanto que libertad... [...] Pues la muerte no es algo que hayamos rozado, con lo que nos hayamos codeado [...]. La hemos vivido... No somos supervivientes, sino aparecidos..."

    El apátrida que había sido mi tío, y con él todos los republicanos españoles en los campos, se ve reflejado en estas palabras del libro. Porque, claro, cuando liberaron los campos repatriaron a los supervivientes, pero ¿adónde repatriar a los españoles?:
    "[...] dos palabras: regreso, repatriación. La segunda, por supuesto, carecía de sentido para mí. En primer lugar, regresando a Francia, no había regresado a mi patria. [...] Ya no había patria para mí. Jamás la habría. O entonces habría varias, lo que a fin de cuentas vendría a ser lo mismo. ¿Se puede dar la vida, piénsenlo, por varias patrias a la vez? [...] No hay que bromear con estas cosas: nada de pluralismos en cuanto a la patria, que es una, indivisible, única.
    Por mi parte, jamás se me habría ocurrido morir por la patria. Cuando había contemplado la posibilidad de arriesgar mi vida, el envite jamás había sido la patria.
    Nada de repatriación, pues.
    En cuanto al "regreso": [...] una parte de mí, esencial, no regresaría jamás [...]."

     
    Una vez sacudido el concepto de patria, arremete con el de lengua:
    "Tanto como el español, en efecto, el francés era mi lengua materna. Se había vuelto mi lengua materna, por lo menos. No había escogido mi lugar de nacimiento, el terruño de mi lengua originaria. Esta cosa -idea, realidad- por la que tanto se ha combatido, por la que tanta sangre se habrá derramado, los orígenes, es la que menos le pertenece a uno, es donde la parte de uno mismo es más aleatoria,[...]"

    Día de la liberación de Mauthausen. Fíjense en la pancarta, en "puritito" español. (Por cierto, la imagen está libre de derechos, "etiquetada para reutilización" en Google).

    Otra constante en la vida de mi tío y de Semprún es su negativa a volver a visitar el campo. Mi tío jamás consintió, y ya he dicho en más de una ocasión que periodistas y escritores (franceses) le propusieron escribir sus memorias; pero Semprún sí lo hizo al final, como única manera, dice él, de teminar su libro, que ya llevaba tanto tiempo pospuesto.

    Buscando siempre claves de la supervivencia, encuentro este otro pasaje que me recuerda palabras sueltas de mi tío:
    "En lo que a supervivencia se refiere, dijo Primo Levi en una entrevista con Philip Roth, [...] no hay una regla general, excepto la de llegar al campo en buen estado de salud y saber alemán."
    Es curioso cómo mi tío, que después de haber vivido prácticamente toda su vida en París hablaba un francés infernal, aprendió rápidamente a hablar alemán en el campo. Él también decía que le iba la vida en ello.

    Una última cosa ilustrativa del peculiar humor alemán. Ya saben que la mayoría de los campos tenían en su puerta la leyenda "El trabajo os hará libres". En Buchenvald, la inscripción era: "A cada uno lo suyo".

    Esas constantes que encuentro en todos los relatos sobre el nazismo y el holocausto, es lo que me hace seguir buscando otras posibles explicaciones a ideas como las ya expuestas arriba: El Mal, la supervivencia, la Patria, la Lengua,... en definitiva, la esencia del ser humano.

    Les aclaro que no siempre estoy leyendo sobre lo mismo, procuro alternar con otras cosas, pero debo confesarles que en este momento estoy inmersa en El hombre en busca de sentido de Viktor Frankl, y tengo en espera La trilogía de la noche de Elie Wiesel, ya que un título alude a otro y a otro... y se me olvidaba decirles que Semprún añade a las características necesarias para sobrevivir la de la curiosidad...
    Gracias por leer hasta aquí.

    sábado, 18 de diciembre de 2010

    Los treinta y dos olvidados

    Así publica el diario Información de Alicante un artículo que subtitula: "La Coordinadora de la Memoria Histórica lucha para que se reconozca a los republicanos de la Vega Baja que vivieron y murieron en los campos nazis".
    Podéis leerlo aquí:
    http://www.diarioinformacion.com/vega-baja/2010/12/16/treinta-olvidados/1075909.html

    Falta en la edición digital, aunque sí está en papel, el listado "Uno a uno" de los 32 olvidados, entre los que figura el hermano mayor de mi padre, José López Ruiz.
    Se propone, entre otras cosas, la construcción de un memorial en recuerdo de estas personas, que no se mencionan en la Ley de la Memoria Histórica, como con justicia se ha hecho en todos los países europeos.
    Además se contactará con los 23 ayuntamientos para solicitar un reconocimiento a sus hijos, víctimas de los campos de concentración, en concreto de Mauthausen (Austria) y Gusen, subcampo del anterior.

    lunes, 17 de agosto de 2009

    Tal como éramos

    Mis queridos amigos:

    Como ya vamos teniendo confianza, he decidido presentaros a personas de mi familia que han sido importantes para mí. Se trata de dos de mis antepasadas más ilustres con las que guardo gran parecido, según dicen las gentes que me conocen.

    La primera de ellas es la vizcondesa del condado de Alicante, gran dama donde las haya, de la que todos mis parientes guardan un venerable recuerdo. Os dejo aquí el cuadro que tenemos en la escalera, según se sube en el rellano a la derecha.



    La segunda llevó una vida algo bohemia en Nueva York, por lo que generalmente no se la recuerda mucho, aunque yo siempre envidiaré su glamour y sus desayunos con diamantes.
    Aquí os dejo una instantánea de ella tomada en la 5º Avenida; alguien muy normal como véis, sencilla a la par que elegante.



    Otro día que tenga tiempo, seguiré desempolvando alguna que otra foto de las damas que me precedieron en la familia. Al parecer estoy llegando a cierta edad en que las raíces empiezan a ser importantes.
    Mis parientes retocaron sus fotos aquí y aquí.

    domingo, 30 de noviembre de 2008

    Españoles en el Holocausto



    En el Blog de Aula que gestiono, estoy trabajando con los alumnos el tema del Holocausto. Todo surgió porque uno de ellos me regaló "El niño con el pijama de rayas" y hubo que leérselo porque estaba de moda por la película (yo les leo diariamente 30 minutos en clase, siguiendo la normativa vigente; ¡estáis fuera de la ley todos los demás!). A partir de ahí, les he leído los álbumes Ana Frank, La historia de Erika y Rosa Blanca. Ahora estamos con Deportación, aunque no lo dejo en préstamo porque tiene fotos que pueden herir sensibilidades (mis alumnos son de 6º de Primaria).
    Todo esto viene a cuento porque hablando de sensibilidades, la mía también está herida. Una persona de mi familia estuvo durante tres años y medio en un campo de concentración nazi, Mauthausen, ya podéis imaginar por qué.
    Sea por esto, sea por el interés que suscita el tema en mis alumnos, dedicaremos un tiempo a trabajarlo en tres equipos y desde tres puntos de vista: corresponsales de guerra en Alemania, que contarán a su periódico lo que sucede; Ana Frank, que contará en un diario su experiencia; y Francisco Boix, fotógrafo español que pudo sacar del campo muchas fotos comprometedoras que fueron decisorias en el juicio de Nuremberg donde acudió como testigo.
    Siento que la entrada haya sido tan extensa, hay cosas que no se pueden decir con menos palabras.
    In memoriam.