Este libro bien merece la pena ser leído porque es una hermosura.
Vuelve la autora al microcosmos rural para envolvernos en una historia de maternidad no deseada, o más bien de maternidad inesperada.
En realidad no es que "vuelva"; este libro es anterior al famoso "Como bestias", pero lo digo en el sentido de que hay muchas cosas en común entre las dos obras:
- El contexto es el mismo: la montaña y la vida aislada en ella.
- Hay una gran fascinación por la existencia en los márgenes y los personajes guiados por el instinto, abordando temas como la maternidad biológica en este caso.
- Se renuncia al narrador omnisciente y conocemos la historia a través de múltiples voces y testimonios de los aldeanos.
- La prosa es directa y con una puntuación muy libre, prácticamente exenta de puntos seguidos y con abundantes comas y puntos y aparte.
Y aunque todo ello juega a su favor creando un libro bellísimo, debo decirles que también ha supuesto un pero en mi experiencia lectora particular.
Me gusta mucho la novela, creo que ya lo he dejado claro, pero no puedo obviar que la autora ha empleado ¡exactamente los mismos recursos! en las dos obras que he leído de ella. Quizá "Como bestias" contiene más crítica social y esta es más intimista e introspectiva, pero son un calco la una de la otra.
Nunca me había encontrado con algo así. Está claro que la mayoría de los escritores tienen un estilo inconfundible que les diferencia de los demás, pero suele ser más sutil. Es como el estilo en el vestir, admiramos a la persona que lo posee pero no tanto a la que se viste igual todos los días.
No sé si me he explicado bien: admiración por un lado por una escritora con una voz única, preocupación porque se haga repetitiva. Sí, eso es lo que quería decirles.
¿La conocen? ¿La leerían? Les sigo en comentarios.
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