Tomen "American psycho" y trasládenlo a la época victoriana. Cambien al ejecutivo a la última moda por una institutriz con, digamos, malas pulgas. Trasladen el baño de sangre dosificado de Patrick Bateman a una explosión incontrolada en tiempo y lugar. Tendrán así las características comunes de las dos obras, que Feito ha insistido en remarcar con el título.
Hasta aquí cualquier parecido razonable; siento decir que "Victorian psycho" me parece un pálido reflejo de la obra de Easton Ellis. Lo que allí es talento transgresor, incomodidad controlada, espiral magistral de violencia, retrato magnífico de una personalidad dual siempre al límite, es aquí un retrato plano de un personaje al que le faltan antecedentes y consecuentes. Es un monstruo de principio a fin, lo que reduce su arco de desarrollo, siendo totalmente predecible en sus reacciones.
Esto hace que la novedad de la llamada "Mary Poppins asesina" o la "Jane Eyre gore"se agote rápido por la estructura repetitiva de la trama.
Esto no quita que a mí me haya llamado la atención ese tono de la novela que se ríe de todo, ese humor ácido que crea páginas verdaderamente divertidas, ese contraste entre la rigidez de las buenas costumbres de la época y los pensamientos salvajes y escatológicos de Winifred; ese tono ligero y perverso me ha gustado.
¿Y ustedes qué piensan? ¿Les gustó o les pareció un pasapáginas grotesco? Les leo en comentarios.
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