He dudado en hacer esta no-reseña porque me da mucha pereza hablar de los libros que no me han gustado, ¡ya se han llevado demasiado de mi tiempo!
Pero este primer pensamiento se ha visto contrarrestado por estos otros:
1.- Si hablo bien de todos los libros que leo, van a creer que esta es una cuenta complaciente con editoriales, ¡o vaya usted a saber con quién!
2.- Si no les aviso de los chascos que me llevo, corren el peligro de caer también en ellos, ¡esto me provoca literalmente un dilema moral!
Así que, robando un pellizquito de tiempo a mi lectura de la siesta, les cuento que:
- No salió bien esta vez mi más que usual técnica de intercalar un libro ligerito entre dos sesudos (venía de Las tempestálidas e iba a Los galgos, los galgos).
- No es este mi género favorito literario, ni mucho menos, pero he encontrado piezas exquisitas cuando lo he frecuentado; huelga decirles que no es el caso.
- Lo que me he encontrado es un libro de trama más que vista/leída, sin aportes nuevos, con lenguaje plano que hasta un niño rechazaría, donde la tensión no va creciendo adecuadamente sino que gira en círculos que no sabemos muy bien dónde nos llevan... En fin, algo muy visto, que podría haberse copiado de cualquier telefilm, y que carece totalmente de imaginación.
¿Por qué lo elegí para leer? Porque lo he visto bastante últimamente por aquí, lo que me lleva a uno de los motivos por los que hago esta anti-reseña.
Si ya dijo Cortázar que todo es circular en su exquisito cuento Continuidad de los parques. ¿Ven? eso sí que merece la pena leerse, con su tensión ambiental, con su aspirante a asesino, con su resolución espectacular...
Así que si buscan una buena historia de miedo/terror/thriller, creo que les he dejado clara mi opinión: aquí no es.
¿La conocen? ¿La leerían? Les sigo en comentarios.
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