domingo, 30 de noviembre de 2025

#reseñas #lexicofamiliar #nataliaginzburg



A punto estuve de abandonar este libro. Me parecía un desfile sin propósito de familiares y amigos de la autora. Además empezaba a confundirlos pues eran demasiados y sus nombres se me entrecruzaban sin remedio. 
Pero... de pronto algo hizo click, quizá fue este párrafo: "Si mis hermanos y yo nos encontráramos en una cueva oscura o entre millones de personas, una sola de esas frases o palabras nos permitiría reconocernos al instante. Esas frases son nuestro latín, el diccionario de nuestro pasado, son como jeroglíficos egipcios o asirio-babilónicos, evidencia de un núcleo vital que ha dejado de existir pero que pervive en sus textos, a salvo de la furia de las aguas, de la corrosión del tiempo. Esas frases son la base de nuestra unidad familiar y persistirán mientras estemos en el mundo..".

La tesis vendría a ser esta: La familia se construye en torno al lenguaje, al léxico, a sus palabras y frases favoritas que se repiten una y otra vez. 
Trata de la interacción del lenguaje, la memoria, la comunidad, la cultura, las frases en clave que reviven su pasado y su familia. Y también sus silencios: las pocas frases sobre la muerte en prisión a causa de la tortura del marido de la autora, reflejan más angustia y desolación que páginas y páginas de emotivas palabras.

La combinación de humor en los recuerdos de esta numerosa, antifascista y divertida familia italiana y los tiempos oscuros en que se ambienta el libro, dan como resultado un relato conmovedor en el que, sin darte cuenta te encuentras rebuscando en tu memoria tu propio léxico familiar, esa identidad lingüística que diferencia tu núcleo vital de cualquier otro, esos dimes y diretes que tendríamos que estar registrando concienzudamente desde ya.

No se rindan, es una novela que tiene recompensa al final.


No hay comentarios: