jueves, 3 de noviembre de 2016

Fue un año muy bueno...

Serendipia es una palabra que conocí a través de la película Serendipity. Después, Mercedes @londones la usó mucho en su tesis doctoral y ya tiene un significado especial para ella y para mí. 
No he podido dejar de pensar en la dichosa palabra cuando por dos vías distintas me ha llegado una canción que jamás, y subrayo jamás, porque miren que es raro, había oído de Frank Sinatra. Se supone que más o menos todos hemos conocido sus canciones, ¿cómo esta se me había escapado a mí? 
No me resisto a pensar que... "¡por serendipia!"

No esperarán que piense en designios divinos, ya me conocen, soy más partidaria de la teoría de las casualidades de Hawkings...

El caso es que esta maravilla de canción me ha venido ¡cómo no, por las series que estoy viendo en la actualidad! Aparecía en un capítulo de Los Soprano y en otro de Sexo en Nueva York, ¡y los vi el mismo día, uno después de otro! 
En Los Soprano sonaba como música de fondo en una escena y me llamó la atención, como a ustedes se la llamará en cuanto la oigan. En Sexo en Nueva York, mister Big, ese escurridizo hombre en el que todas hemos proyectado nuestros odios, se la dedica a Carrie en un karaoke. 
¡Ayy, si yo tuviera otros sentires pensaría que hay un propósito oculto en todo eso, pero como yo soy yo y mis circunstancias/elecciones vitales, simplemente y nada menos, creo que hubo serendipia y de la buena!

IT WAS A VERY GOOD YEAR (FRANK SINATRA, 1965)

Si nos centramos en la canción, veremos que empieza con un un clarinete, un arpa y un poco de cuerda. Los instrumentos tratarán de representar después las distintas estaciones y lugares: la sección de viento intentará evocar los pájaros para el campo, el ruido en la ciudad...
La letra habla de la vida, no muy diferente a la de cada uno de nosotros, en este caso asociándola a las mujeres que ha conocido. Se queda con los buenos momentos que le definen como lo que es hoy. ¡Buena manera de mirar al pasado sin lamentarse de nada!

LETRA DE LA CANCIÓN
English    
When I was seventeen 
It was a very good year
It was a very good year 
For small town girls 
And soft summer nights
We'd hide from the lights 
On the village green
When I was seventeen

When I was twenty-one 
It was a very good year
It was a very good year 
For city girls 
Who lived up the stair
With all that perfumed hair 
And it came undone
When I was twenty-one

When I was thirty-five 
It was a very good year
It was a very good year 
For blue-blooded girls
Of independent means 
We'd ride in limousines
Their chauffeurs would drive
When I was thirty-five

But now the days are short 
I'm in the autumn of the year
And now I think of my life 
As vintage wine 
From fine old keg
From the brim to the dreg 
It poured sweet and clear

It was a very good year ...

Español
Cuando tenía diecisiete
Fue un muy buen año.
Fue un muy buen año
Para chicas pueblerinas
Y agradables noches de verano.
Escapábamos de las luces
Hacia los parques del pueblo.
Cuando tenía diecisiete ...

Cuando tenía veintiuno
Fue un muy buen año.
Fue un muy buen año
Para chicas de ciudad
Que vivían en apartamentos.
Con el cabello perfumado
Que dejaban suelto.
Cuando tenía veintiuno ...

Cuando tenía treinta y cinco
Fue un muy buen año.
Fue un muy buen año
Para chicas de sangre azul.
Viviendo de sus rentas,
Andábamos en limusinas,
Conducidas por sus chóferes.
Cuando tenía treinta y cinco ...

Pero ahora los días se acortan,
Estoy en el otoño de la vida.
Y ahora veo mi vida
Como un vino de vendimia
De antiguos y finos toneles
Desde el borde hasta la base
Vertido con dulzura y claridad.

Fue un muy buen año ...

Mi pregunta es ¿tienen un ratito de esos de reflexiones a solas para dilucidar cuáles fueron sus mejores años y las personas que los hicieron posibles? Esta vez no les pido que compartan, sería algo indiscreto por mi parte :))
Les dejo el vídeo de cómo fue grabada y les recomiendo oigan las versiones de Robbie Williams o Shirley Bassey, por ejemplo. 
Podríamos decir que Bibliofagia, sección "Servicio Público", les acaba de proporcionar una píldora bastante efectiva contra el pesimismo y la añoranza del pasado. La música tiene este poder, deberíamos usarla más frecuentemente teniéndola ordenada en alacenas por colores, sabores, sentimientos, terapias...
Les dejo con la píldora del día... 



  

jueves, 20 de octubre de 2016

Pon banda sonora a tu vida-1

Me decido hoy a compartir con ustedes parte de la banda sonora de mi vida, esas canciones que me han marcado por uno u otro motivo. Las he agrupado en una modesta lista de reproducción que espero les agrade.
Les explico por qué las he elegido y qué recuerdos traen a mi memoria.



1.- Mi primera elección ha sido Mediterráneo de Serrat. Me parece una de las canciones más hermosas de nuestro idioma. Además, yo nací en la ciudad de Alicante, a pocos metros de ese mar, ¿será por eso que es el entorno donde más a gusto me encuentro? Mi hija dice que en alguna otra vida debo de haber sido sirena :)) Me gusta el agua, el colchón de la arena, el olor a algas, las lapas, nadar, bucear, secarme al sol...

2.- Y del mar a la ciudad, porque ya adolescente descubrí Moon River, la versión cantada en la película, el glamour en estado puro, la historia de amor, claro, lo que cualquier chica querría ser: alta, delgada, elegante, sofisticada... antagónica a la chica de pueblo que yo era. 
Creo que no he visto bastantes veces esta película... uhmmmm!!!

3.- Una de mis canciones preferidas de todos los tiempos es Angie de los Rolling Stones, ¡para una vez que escriben una balada dieron en el centro de la diana! La cadencia de la melodia, unida a la, por una vez, ternura en la voz de Jagger, hacen que me emocione cada vez que la escucho. Añadan a esto la revolución hormonal de mi juventud y... ¡no había color! La recuerdo como el oasis de paz en las discotecas de mi época, a las que era muy aficionada.

4.- El amor también tenía la otra parte, la amarga, la desolación de la pérdida, y para mí nadie lo expresó mejor que Jacques Brel con su Ne me quitte pas. Es sin duda la canción más bella sobre lo que se siente cuando te dejan, lo que unido a la musicalidad del idioma francés y la interpretación de Brel, hacen de ella una experiencia inolvidable. Sé la letra de memoria, no se puede expresar mejor el desgarro del desamor.

5.- Los que me conocen saben que soy adicta a las series, aunque nunca les he hablado de una de mis preferidas, Ally McBeal. Allí conocí la que con el tiempo se ha convertido en mi canción bandera, tal es así que el día de mi jubilación sonaba por todos los altavoces del colegio. Se trata de Every breath you take de Police, que Sting canta en la serie con el actor Robert Downey Jr. Espero que les guste tanto como a mí.

6.- Y si hablamos de canciones de amor, no puedo dejar de incluir aquí la versión amarga, intensa, desgarrada de Extremoduro con su Tango suicida. No voy a descubrir nada que ustedes no sepan, pero ahora que los Nobel de Literatura van a parar a manos de poetas/cantantes, no he podido menos que recordar la manera tan particular de desgranar las palabras que posee de manera excelsa Robe.
Descubrí tarde a este grupo, fue gracias a mi hijo, y nunca pensé que hubiera tanta poesía y rock del bueno juntos.

De mi historia de amor con el rock les hablaré otro día... De momento, les dejo con mi primera banda sonora vital, que viene a ser como esos libros que te acompañaron en tu azaroso devenir por según qué caminos, pero en otro formato, en otro soporte, en otro emocionario...
Gracias por leer hasta aquí.



jueves, 15 de septiembre de 2016

Va de series

Últimamente me ha dado por seguir varias series que quería compartir con ustedes. 
Esto no viene de ahora, no. 


Todo empezó con The walking dead: las historias de zombis en mi casa son sagradas, y al cabo de pocos capítulos ya los considerábamos de la familia (este es el secreto de las series, por si no lo sabían).

Hace un par de años unos compañeros me indicaron cuáles de las nuevas no debería perderme. Parecía haber una eclosión, así que empecé con Juego de tronos; sí, por la puerta grande, LA serie entre las series, solo superada, en mi opinión, por Breaking bad, ante cuyos autores me prosternaré eternamente
Así que ahí van mis dos primeras recomendaciones: la épica, tremenda y desmedida historia de poder en la Edad Media (cuyo libro estoy leyendo ahora), y la aparentemente inocua, gris y prosaica vida de Walter White, que nos hace sospechar del posible monstruo que llevamos dentro.
De la primera me enamoraron sus excesos que quedan "justificados por las necesidades del guion", ¡hasta te crees lo de los dragones sin empacho alguno! Y las interpretaciones magistrales de algunos de sus protagonistas; el enano y el bastardo son mis favoritos, sin menospreciar a Cercey o a Emilia Clarke.
El caso de Walter, que luego deviene en Heisenberg, es aparte. La fuerza de esta serie está en la evolución del protagonista. Como él mismo dijo, en la serie Friends (serie de culto en casa, por cierto, nos sabemos hasta los diálogos) los personajes siguen siendo fieles a sí mismos a lo largo de todas sus temporadas: Phoebe es alocada, Ross tierno, Joey mujeriego... Por el contrario, Walter White va evolucionando y poniéndonos los pelos de punta hasta convertirse en un escalofriante, sombrío y volátil ser humano, como los productos que fabrica.

Para aligerar la cosa me enganché luego a Orange is the new black (me tengo que leer el libro autobiográfico, me interesa hasta ese punto), rompedora serie de una cárcel de mujeres en la que el drama y la comedia se dan la mano para dejarme boquiabierta capítulo sí y capítulo también.


Tuve un paréntesis de desintoxicación hasta mediados de este verano, cuando leí sobre Catastrophe, y ... ¡volví a caer!...
Catastrophe es una modesta serie británica con unos diálogos increíbles. No crean que la elegí porque la protagonista es maestra :)) ; fue porque al ver el capítulo piloto descubrí que ahora me interesan las historias de amor al revés. Esas que empiezan con hijo y boda rápida y ¡ya se enamorarán después... si eso...! Mientras tanto disfrutamos de las peripecias de una pareja que por una vez y ¡pásmense!, es ya madura. Os la recomiendo vivamente.


En esta interesante línea antirromántica, acabo de ver Eres lo peor, donde una pareja bastante atípica intenta por todos los medios no enamorarse ni comprometerse. Muy divertida, aunque con algunos altibajos en el desarrollo de los personajes secundarios que quitan brillo a algunas escenas. Sin embargo, los protagonistas escandalizan y admiran a partes iguales, y bordan sus interpretaciones, sobre todo ella, en estado de gracia cuando después de ver su euforia continua nos convence de que es carne de depresión. En agosto se ha estrenado la 3ª temporada, ¡esperemos que siga sorprendiendo!




Tengo algunas otras series que comentarles, pero no quiero cansarles más hoy.
¿Alguna recomendación para esta adicta? Ya saben... de esas que debería ver antes de morir...

 

domingo, 28 de agosto de 2016

"El curioso incidente del perro a medianoche"

Hace una semana que terminé el libro "El curioso incidente del perro a medianoche" de Mark Haddon y quería compartir mis impresiones con ustedes.

No me ha gustado que me hayan vendido esta obra como "una novela que no se parece a ninguna otra", con "uno de los protagonistas más originales que han surgido en el panorama de la narrativa internacional en los últimos años"; pero claro, para eso la he leído, para tener mi propia opinión. Y es la siguiente:

Es una obra que se parece a muchas otras. En concreto pensaba en "El niño con el pijama de rayas", pero seguro que ustedes sabrán de muchas más.
¿Original el protagonista por ser Asperger? Recuerden a los protagonistas de tantas y tantas obras: Forrest Gump, El sexto sentido, el niño autista de Al rojo vivo...
Esa especie de viaje iniciático que emprende el protagonista queda deslavazado, sin intención ni objetivos claros en la forma de enfocarlo; el escritor se queda en la superficie y la ocasión se le escapa entre los dedos.

Aún así, el libro tiene sus momentos. Uno de ellos, en mi opinión, es cuando para ejemplificar que los Asperger carecen de sentido del humor,  Christopher cuenta uno de los 3 chistes que se sabe:
"Desde un tren ven una vaca marrón en el campo.
Y el economista dice:
- Mirad, en Escocia las vacas son marrones.
Y el lógico dice: 
- No. En Escocia hay vacas de las cuales una, por lo menos, es marrón.
Y el matemático dice:
- No. En Escocia hay por lo menos una vaca, un costado de la cual parece ser marrón."
Con lo cual, el chico concluye que los matemáticos son los mejores.

O cuando explica muy gráficamente su miedo a las personas:
"Cuando estoy en un sitio nuevo, como lo veo todo, es como cuando un ordenador está haciendo demasiadas cosas a la vez y el procesador está saturado [...] y las personas te hablan y hacen cosas que tú no esperas, así que tienes que darte cuenta de todo lo que hay en ese sitio, y además tienes que darte cuenta de las cosas que podrían ocurrir [...], es como un ordenador que se cuelga, y tengo que cerrar los ojos y taparme las orejas con las manos y gemir, que es como cuando aprietas CONTROL + ALT + SUPR y cierras programas y apagas el ordenador y lo reinicias...".

Por lo demás, a mí más bien me parece un bestseller emotivo, quizá bienintencionado, con el plus de ser primera obra de un escritor joven, y como tal idealizado.
Ya sabemos lo que vende la minusvalía mal entendida, cómo empatizamos con el que es diferente desde la comodidad de nuestra vida "normal".
Dense una vuelta por el blog de mi amigo Pedro Roberto Casanova, PROGRAMA PILOTO DESPERTAR. En él aprenderán que esa postura de superioridad y lejanía hacia las personas con capacidades diferentes es, cuando menos, absurda, porque todos somos personas diferentes, si lo prefieren discapacitadas, en algún momento: "La discapacidad es una categoría a la que todos llegamos en ciertos periodos de nuestra vida por distintos motivos (infancia, accidente, enfermedad, embarazo, vejez)."  
Revisen la definición que ahí se nos propone de discapacidad: "Una persona es discapacitada porque en el medio no existen facilidades que le permitan estar en igualdad de circunstancias para acceder a las mismas oportunidades que tienen los demás miembros de una comunidad."

No dudo de que esta novela quiere poner en valor a los seres con capacidades diferentes, de hecho he aprendido y reflexionado sobre aspectos de la vida de los Asperger que no conocía. En este sentido, cualquier obra que dé a conocer al gran público sus singularidades, me parece bien.
También creo que podría ser un libro a tener en cuenta para la animación a la lectura, por su lenguaje fácil, su falta de profundidad y sus escasas páginas.
Lo que no me gusta es que me lo vendan como literatura, porque creo que no lo es.

viernes, 19 de agosto de 2016

"El atlas de las nubes"

Saben que tengo una lista de 1001 libros que hay que leer antes de morir. Me he propuesto leer la parte del siglo XXI e ir hacia arriba. Hace poco he acabado El atlas de las nubes (David Mitchell, 2004). 



Me llamó la atención al leer reseñas por aquí y por allá que fuera una especie de puzzle formado por seis historias que se iban entretejiendo entre sí. Van de la primera mitad del siglo XIX a futuros lejanos (2144) o lejanísimos (2321), pasando por los años treinta del siglo pasado, los setenta y nuestro presente. Siempre he tenido debilidad por la "arquitectura" literaria, por esas tramas en la que se alteran las convenciones lingüísticas y estructurales de la literatura. Tengo dos creaciones muy presentes cuando hablo de ello: Rayuela y Bella del Señor. Las dos, obras maestras de la literatura; espero que estén de acuerdo.

Bueno... pues en mi opinión, no es este el caso. No es que no sea una novela recomendable a trozos, lo que digo es que queda en un intento fallido de ser una gran obra. 
En esa pluralidad de historias esparcidas en el tiempo y las más variadas geografías, las tramas se interpelan, echan el lazo entre sí, en un intento de establecer paralelismos y ofrecer un discurso sobre la humanidad y el cosmos, de dudoso, en mi opinión, calado filosófico-místico. La tesis de que el ser humano es el único animal capaz de destruirse a sí mismo por su avaricia y afán de poder, es muy vieja y demasiado versionada, la mayoría de las veces mejor que aquí.
Con un comienzo prometedor en la primera historia, que a mí me ha recordado mucho el principio de Moby Dick, y una segunda historia que mantiene el nivel por el uso del lenguaje musical en contextos imposibles, la novela empieza a hacer aguas en los siguientes capítulos. 
La trama futurista recuerda demasiado a la de las sociedades distópicas de Un mundo feliz o 1984, sin añadir enfoques nuevos. La de suspense, es más que previsible, aunque la más floja, a mi entender, es la de la sociedad post-apocalíptica, que roza muchas veces el absurdo.
En cuanto a su manera de encajarlas, yo me esperaba algo más elaborado, no una concatenación de hechos fortuitos. Es un reflejo de lo hilvanado y no cosido que está todo: el continente, el contenido y la tesis que lo sustenta todo.

Como siempre, busqué si había versión cinematográfica. Esperé a terminar de leer las casi 900 páginas para ver si la visión de los directores de la película mejoraba algo la mía sobre el libro. Pues bien, si no les recomiendo la novela como una gran obra, pero sí como algo aceptable, incluso a ratos mejor que según qué bestsellers, no puedo recomendar la película bajo ninguna circunstancia. Aunque en principio parecía interesante que los mismos actores, a base de maquillaje, hicieran diversos papeles en las seis historias, este enfoque se vuelve en su contra cuando las caracterizaciones son poco mejores que el cartón-piedra, los decorados, imposibles y el entramado de las historias, diferente pero tirando a peor.
Este es el tráiler oficial; ustedes mismos...

Así que no es esta mi lectura prefe del verano 2016, precisamente, como he leído que lo es En manos de las furias de Lauren Groff, para una compañera de Facebook, que la leyó por curiosidad ya que la recomendaba Obama, ¡ni más ni menos! 
Mientras buceo y averiguo con Mr. Google si vale la pena hacer la inversión, ¿no tendrán ustedes alguna recomendación que hacerme? ¿Cuál es esa obra que les ha fascinado este verano... o en su defecto, cualquier otro verano de su vida? 
Va... no me dejen en ascuas.
Gracias, nos seguimos leyendo... 
 

jueves, 11 de agosto de 2016

Lo que queda del día

En esta entrada les dije que iría reseñando poco a poco algunas de las obras que voy leyendo. Aunque leí esta obra en agosto de 2014, la tengo muy fresca en mi memoria... seguramente porque la modalidad fue a cuatro ojos, o sea, al mismo tiempo que lo hacía una amiga lejana en la distancia. Al acabar intercambiamos nuestras opiniones por correo. Les dejo un extracto de ambas.


Mi amiga escribía, entre otras cosas:  Aunque el narrador es interno, no resulta demasiado introspectiva, cosa que suelo agradecer bastante porque cuando ahonda mucho en los sentires…, me suele producir ¿fatiga? ¿desazón?... No sabría definirlo, tal  vez, exceso de carga emotiva y para una mente más racional que visceral…
El exceso de servilismo lo siento trasnochado, pero si me transporto a esa época, totalmente normal y, hoy en día, muy criticable.
¿Autodominio? Por supuesto, porque mantener el tipo como lo hizo Stevens en el momento justo de la muerte de su padre es algo difícil de conseguir. Los diálogos entre el mayordomo y el ama de llaves resultan agradables e ilustrativos al mismo tiempo. A pesar de la distancia que se marcan entre ellos, afloran conatos de intimismo.
Aunque el marco narrativo está muy definido, el perfil psicológico de muchos personajes tiene un gran correlato con la actualidad. Lo que nos invita a subscribir que cambiarán las sociedades pero la condición humana es la de siempre, eso sí, adaptándose a los cambios que se nos imponen por imperativo social. 
Al fin llega el tan deseado encuentro con mistress  Benn (como la llama después de haberse casado). Encuentro que supongo que tod@s l@s lector@s esperan con impaciencia. Yo, una de ellas. Diálogo sosegado, inesperado por Stevens, que se había hecho otra idea de cómo iba a transcurrir y, al mismo tiempo ¿? ¿ cómo expresar con palabras ese sentimiento mutuo y silencioso que ella fue capaz de desvelar, aunque ya demasiado tarde para hacerlo realidad. Y cómo los ojos anegados en lágrimas de Stevens nos dejan ver que ese sentir era también correspondido. ¡Qué calidad literaria adquiere el relato!

Aquí les dejo, completa, la exquisita película de James Ivory (1993); no la he encontrado con subtítulos:

Yo escribía entre otras cosas: Yo ya sabía que este libro me gustaría. Me atrae sobremanera la contención de sentimientos de la personalidad anglosajona. Ese reprimir en todo momento el mundo interior, es una característica que conocemos bien todos los tímidos, y yo quería saber cómo la reflejaba este autor, japonés curiosamente, aunque británico de adopción.
La prosa me parece muy elegante, a tono con el mundo que se describe, esa coherencia me parece lo mejor del libro.
Siempre me pregunto al terminar una obra cuál es la tesis. En este caso, es el determinismo social. Yo añado mi subtesis: el ser humano necesita tener objetivos elevados en la vida, sea cual sea su ocupación en la misma. La grandeza del personaje principal reside, a mi modo de ver, en que busca transcender la cotidianidad de su trabajo. Engrandece su profesión, su carrera, como él la llama, introduciendo elementos de servicio a la humanidad al ser la sombra de un gran señor.
Es la famosa dignidad, de la que tantas veces habla, y a la que tantas cosas sacrifica. La muerte de su padre y el amor al ama de llaves, son algunas de ellas. Consecuente hasta el final, nunca reconoce el precio que ha pagado por ella, y se dispone a pasar los restos del día, de su propia vida, tan vacíos como hasta ahora. Esa fidelidad sin resquicios, es peligrosa. Encuentro similitud entre el servilismo de este mayordomo, y los militantes del fascismo hitleriano en Alemania (otro de los temas del libro). Nada bueno puede surgir de la obediencia ciega y el silenciamiento de las ideas del ser humano.
Es una pena que el mayordomo sólo encuentre esta forma de realizarse en la vida. Esos prejuicios clasistas son los que tanto daño han hecho en toda la historia de las civilizaciones. Una de las escenas más clarificadoras al respecto es cuando lo llaman los amigos del señor para hacerle preguntas difíciles que él no sabe contestar. Ese conformismo de casta, esa asimilación de que las cosas así están bien, es lo que me subleva del carácter de nuestro protagonista, que tiene mucho que aprender de esa vital mujer que es el ama de llaves, que sabe tener una vida propia al margen de sus señores.
Mensaje del libro: Coge las riendas de tu vida y piensa por ti mismo.
Todo eso dicho con esa elegancia que ha hecho que esta lectura sea, de momento, una de mis preferidas.

La película también lo es, pero yo venía a hablarles del libro, como corresponde al nombre de este blog.
Les dejo mi escena favorita: