domingo, 28 de agosto de 2016

"El curioso incidente del perro a medianoche"

Hace una semana que terminé el libro "El curioso incidente del perro a medianoche" de Mark Haddon y quería compartir mis impresiones con ustedes.

No me ha gustado que me hayan vendido esta obra como "una novela que no se parece a ninguna otra", con "uno de los protagonistas más originales que han surgido en el panorama de la narrativa internacional en los últimos años"; pero claro, para eso la he leído, para tener mi propia opinión. Y es la siguiente:

Es una obra que se parece a muchas otras. En concreto pensaba en "El niño con el pijama de rayas", pero seguro que ustedes sabrán de muchas más.
¿Original el protagonista por ser Asperger? Recuerden a los protagonistas de tantas y tantas obras: Forrest Gump, El sexto sentido, el niño autista de Al rojo vivo...
Esa especie de viaje iniciático que emprende el protagonista queda deslavazado, sin intención ni objetivos claros en la forma de enfocarlo; el escritor se queda en la superficie y la ocasión se le escapa entre los dedos.

Aún así, el libro tiene sus momentos. Uno de ellos, en mi opinión, es cuando para ejemplificar que los Asperger carecen de sentido del humor,  Christopher cuenta uno de los 3 chistes que se sabe:
"Desde un tren ven una vaca marrón en el campo.
Y el economista dice:
- Mirad, en Escocia las vacas son marrones.
Y el lógico dice: 
- No. En Escocia hay vacas de las cuales una, por lo menos, es marrón.
Y el matemático dice:
- No. En Escocia hay por lo menos una vaca, un costado de la cual parece ser marrón."
Con lo cual, el chico concluye que los matemáticos son los mejores.

O cuando explica muy gráficamente su miedo a las personas:
"Cuando estoy en un sitio nuevo, como lo veo todo, es como cuando un ordenador está haciendo demasiadas cosas a la vez y el procesador está saturado [...] y las personas te hablan y hacen cosas que tú no esperas, así que tienes que darte cuenta de todo lo que hay en ese sitio, y además tienes que darte cuenta de las cosas que podrían ocurrir [...], es como un ordenador que se cuelga, y tengo que cerrar los ojos y taparme las orejas con las manos y gemir, que es como cuando aprietas CONTROL + ALT + SUPR y cierras programas y apagas el ordenador y lo reinicias...".

Por lo demás, a mí más bien me parece un bestseller emotivo, quizá bienintencionado, con el plus de ser primera obra de un escritor joven, y como tal idealizado.
Ya sabemos lo que vende la minusvalía mal entendida, cómo empatizamos con el que es diferente desde la comodidad de nuestra vida "normal".
Dense una vuelta por el blog de mi amigo Pedro Roberto Casanova, PROGRAMA PILOTO DESPERTAR. En él aprenderán que esa postura de superioridad y lejanía hacia las personas con capacidades diferentes es, cuando menos, absurda, porque todos somos personas diferentes, si lo prefieren discapacitadas, en algún momento: "La discapacidad es una categoría a la que todos llegamos en ciertos periodos de nuestra vida por distintos motivos (infancia, accidente, enfermedad, embarazo, vejez)."  
Revisen la definición que ahí se nos propone de discapacidad: "Una persona es discapacitada porque en el medio no existen facilidades que le permitan estar en igualdad de circunstancias para acceder a las mismas oportunidades que tienen los demás miembros de una comunidad."

No dudo de que esta novela quiere poner en valor a los seres con capacidades diferentes, de hecho he aprendido y reflexionado sobre aspectos de la vida de los Asperger que no conocía. En este sentido, cualquier obra que dé a conocer al gran público sus singularidades, me parece bien.
También creo que podría ser un libro a tener en cuenta para la animación a la lectura, por su lenguaje fácil, su falta de profundidad y sus escasas páginas.
Lo que no me gusta es que me lo vendan como literatura, porque creo que no lo es.

viernes, 19 de agosto de 2016

"El atlas de las nubes"

Saben que tengo una lista de 1001 libros que hay que leer antes de morir. Me he propuesto leer la parte del siglo XXI e ir hacia arriba. Hace poco he acabado El atlas de las nubes (David Mitchell, 2004). 



Me llamó la atención al leer reseñas por aquí y por allá que fuera una especie de puzzle formado por seis historias que se iban entretejiendo entre sí. Van de la primera mitad del siglo XIX a futuros lejanos (2144) o lejanísimos (2321), pasando por los años treinta del siglo pasado, los setenta y nuestro presente. Siempre he tenido debilidad por la "arquitectura" literaria, por esas tramas en la que se alteran las convenciones lingüísticas y estructurales de la literatura. Tengo dos creaciones muy presentes cuando hablo de ello: Rayuela y Bella del Señor. Las dos, obras maestras de la literatura; espero que estén de acuerdo.

Bueno... pues en mi opinión, no es este el caso. No es que no sea una novela recomendable a trozos, lo que digo es que queda en un intento fallido de ser una gran obra. 
En esa pluralidad de historias esparcidas en el tiempo y las más variadas geografías, las tramas se interpelan, echan el lazo entre sí, en un intento de establecer paralelismos y ofrecer un discurso sobre la humanidad y el cosmos, de dudoso, en mi opinión, calado filosófico-místico. La tesis de que el ser humano es el único animal capaz de destruirse a sí mismo por su avaricia y afán de poder, es muy vieja y demasiado versionada, la mayoría de las veces mejor que aquí.
Con un comienzo prometedor en la primera historia, que a mí me ha recordado mucho el principio de Moby Dick, y una segunda historia que mantiene el nivel por el uso del lenguaje musical en contextos imposibles, la novela empieza a hacer aguas en los siguientes capítulos. 
La trama futurista recuerda demasiado a la de las sociedades distópicas de Un mundo feliz o 1984, sin añadir enfoques nuevos. La de suspense, es más que previsible, aunque la más floja, a mi entender, es la de la sociedad post-apocalíptica, que roza muchas veces el absurdo.
En cuanto a su manera de encajarlas, yo me esperaba algo más elaborado, no una concatenación de hechos fortuitos. Es un reflejo de lo hilvanado y no cosido que está todo: el continente, el contenido y la tesis que lo sustenta todo.

Como siempre, busqué si había versión cinematográfica. Esperé a terminar de leer las casi 900 páginas para ver si la visión de los directores de la película mejoraba algo la mía sobre el libro. Pues bien, si no les recomiendo la novela como una gran obra, pero sí como algo aceptable, incluso a ratos mejor que según qué bestsellers, no puedo recomendar la película bajo ninguna circunstancia. Aunque en principio parecía interesante que los mismos actores, a base de maquillaje, hicieran diversos papeles en las seis historias, este enfoque se vuelve en su contra cuando las caracterizaciones son poco mejores que el cartón-piedra, los decorados, imposibles y el entramado de las historias, diferente pero tirando a peor.
Este es el tráiler oficial; ustedes mismos...

Así que no es esta mi lectura prefe del verano 2016, precisamente, como he leído que lo es En manos de las furias de Lauren Groff, para una compañera de Facebook, que la leyó por curiosidad ya que la recomendaba Obama, ¡ni más ni menos! 
Mientras buceo y averiguo con Mr. Google si vale la pena hacer la inversión, ¿no tendrán ustedes alguna recomendación que hacerme? ¿Cuál es esa obra que les ha fascinado este verano... o en su defecto, cualquier otro verano de su vida? 
Va... no me dejen en ascuas.
Gracias, nos seguimos leyendo... 
 

jueves, 11 de agosto de 2016

Lo que queda del día

En esta entrada les dije que iría reseñando poco a poco algunas de las obras que voy leyendo. Aunque leí esta obra en agosto de 2014, la tengo muy fresca en mi memoria... seguramente porque la modalidad fue a cuatro ojos, o sea, al mismo tiempo que lo hacía una amiga lejana en la distancia. Al acabar intercambiamos nuestras opiniones por correo. Les dejo un extracto de ambas.


Mi amiga escribía, entre otras cosas:  Aunque el narrador es interno, no resulta demasiado introspectiva, cosa que suelo agradecer bastante porque cuando ahonda mucho en los sentires…, me suele producir ¿fatiga? ¿desazón?... No sabría definirlo, tal  vez, exceso de carga emotiva y para una mente más racional que visceral…
El exceso de servilismo lo siento trasnochado, pero si me transporto a esa época, totalmente normal y, hoy en día, muy criticable.
¿Autodominio? Por supuesto, porque mantener el tipo como lo hizo Stevens en el momento justo de la muerte de su padre es algo difícil de conseguir. Los diálogos entre el mayordomo y el ama de llaves resultan agradables e ilustrativos al mismo tiempo. A pesar de la distancia que se marcan entre ellos, afloran conatos de intimismo.
Aunque el marco narrativo está muy definido, el perfil psicológico de muchos personajes tiene un gran correlato con la actualidad. Lo que nos invita a subscribir que cambiarán las sociedades pero la condición humana es la de siempre, eso sí, adaptándose a los cambios que se nos imponen por imperativo social. 
Al fin llega el tan deseado encuentro con mistress  Benn (como la llama después de haberse casado). Encuentro que supongo que tod@s l@s lector@s esperan con impaciencia. Yo, una de ellas. Diálogo sosegado, inesperado por Stevens, que se había hecho otra idea de cómo iba a transcurrir y, al mismo tiempo ¿? ¿ cómo expresar con palabras ese sentimiento mutuo y silencioso que ella fue capaz de desvelar, aunque ya demasiado tarde para hacerlo realidad. Y cómo los ojos anegados en lágrimas de Stevens nos dejan ver que ese sentir era también correspondido. ¡Qué calidad literaria adquiere el relato!

Aquí les dejo, completa, la exquisita película de James Ivory (1993); no la he encontrado con subtítulos:

Yo escribía entre otras cosas: Yo ya sabía que este libro me gustaría. Me atrae sobremanera la contención de sentimientos de la personalidad anglosajona. Ese reprimir en todo momento el mundo interior, es una característica que conocemos bien todos los tímidos, y yo quería saber cómo la reflejaba este autor, japonés curiosamente, aunque británico de adopción.
La prosa me parece muy elegante, a tono con el mundo que se describe, esa coherencia me parece lo mejor del libro.
Siempre me pregunto al terminar una obra cuál es la tesis. En este caso, es el determinismo social. Yo añado mi subtesis: el ser humano necesita tener objetivos elevados en la vida, sea cual sea su ocupación en la misma. La grandeza del personaje principal reside, a mi modo de ver, en que busca transcender la cotidianidad de su trabajo. Engrandece su profesión, su carrera, como él la llama, introduciendo elementos de servicio a la humanidad al ser la sombra de un gran señor.
Es la famosa dignidad, de la que tantas veces habla, y a la que tantas cosas sacrifica. La muerte de su padre y el amor al ama de llaves, son algunas de ellas. Consecuente hasta el final, nunca reconoce el precio que ha pagado por ella, y se dispone a pasar los restos del día, de su propia vida, tan vacíos como hasta ahora. Esa fidelidad sin resquicios, es peligrosa. Encuentro similitud entre el servilismo de este mayordomo, y los militantes del fascismo hitleriano en Alemania (otro de los temas del libro). Nada bueno puede surgir de la obediencia ciega y el silenciamiento de las ideas del ser humano.
Es una pena que el mayordomo sólo encuentre esta forma de realizarse en la vida. Esos prejuicios clasistas son los que tanto daño han hecho en toda la historia de las civilizaciones. Una de las escenas más clarificadoras al respecto es cuando lo llaman los amigos del señor para hacerle preguntas difíciles que él no sabe contestar. Ese conformismo de casta, esa asimilación de que las cosas así están bien, es lo que me subleva del carácter de nuestro protagonista, que tiene mucho que aprender de esa vital mujer que es el ama de llaves, que sabe tener una vida propia al margen de sus señores.
Mensaje del libro: Coge las riendas de tu vida y piensa por ti mismo.
Todo eso dicho con esa elegancia que ha hecho que esta lectura sea, de momento, una de mis preferidas.

La película también lo es, pero yo venía a hablarles del libro, como corresponde al nombre de este blog.
Les dejo mi escena favorita:

jueves, 4 de agosto de 2016

Un "Rotspanier" en el barracón número 6

Estimada Sra. López,
Adjunto le enviamos una consulta de la base de datos de prisioneros con la información pertinente sobre el Sr. José López Ruiz.
Viniendo de Stalag XB (campos de prisioneros) en Viena, fue internado en el campo de concentración de Mauthausen el 19 de diciembre, 1941, junto con otros 341 prisioneros españoles. Se le asignó el número de recluso 4703, que se registra como un trabajador agrícola ( "Landarbeiter") (plataforma marca AMM / Y50).

En este archivo que me han enviado consta su profesión original

Él se clasificó como "Rotspanier" ( "Red Española de Voluntarios Guerra"). Con la ocupación de Francia en 1940, miles de ex combatientes de la guerra civil española cayeron bajo el dominio nacionalsocialista. Más de 7.000 españoles y miembros de las brigadas internacionales que lucharon por la República española fueron enviados a los campos de Mauthausen y Gusen. En 1942, 4.400 de estos presos habían muerto.
Adjunto también encontrará un análisis de los registros de entrada del departamento político (marca estantería AMM / Y36a) refiriéndose al Sr. López Ruiz. Él se acomodó en el bloque 6 en el campo principal, que estaba reservado para aquellos que fueron obligados a trabajar en la cocina de los prisioneros.

En este otro vemos como se le asignó el bloque de barracones número 6.

De acuerdo con los registros de entrada del comando campo de custodia de protección (marca estantería AMM / Y44) el señor López Ruiz fue instruido para trabajar como un pelador de patatas ( "Kartoffelsch.").

"Pelador de patatas"

Esperamos que esta información sea de alguna ayuda para usted y le pedimos disculpas por el retraso en responder a su solicitud, que se debe a la gran cantidad de consultas dirigidas a los Archivos del Memorial Mauthausen.
Saludos cordiales
iA Katharina Kniefacz


Am Dienstag, 29. März 2016 20:26:48 GMT + 2 schrieb Conchita López:

Archivos del campo
Todo esto recibí el día 2 de agosto en respuesta a esta petición del 29 de marzo:



¿Qué pretendía con esto? Tener más datos (de hecho ahora los tengo, porque no sabía que estuvo en el barracón 6, ni que se declaró Rotspanier, por ejemplo), hacer ruido, llamar la atención, tener "papeles" que certificaran su estancia allí, no olvidar en suma, que es lo que nos queda a los familiares de estos 7000 olvidados de su país...

Estoy muy emocionada con este envío que comparto con ustedes; ya saben que la historia del hermano de mi padre, prisionero del campo de exterminio nazi de Mauthausen, es mi china en el zapato, mi memoria histórica inconclusa... La forma en que mi tío formó parte de la organización clandestina española destinada a sabotear las actividades de los SS es el grano de arena que mi familia aporta al sostenimiento de la dignidad del ser humano, y de eso, como ven, estoy muy orgullosa.

Españoles en los campos de exterminio, nombre a nombre, pueblo a pueblo.

No sé si con este envío y mi visita al campo el 22 de abril de este año se cierra un ciclo. En todo caso, ambas eran cosas que siempre había querido hacer. El ser humano está en continuo movimiento y los temas que le afectan muy adentro necesitan muchas capas de certezas para asentarse, así que solo puedo prometerles que les contaré si la tectónica de placas se altera de nuevo...

Gracias por ese calor al otro lado.

jueves, 28 de julio de 2016

Charles Bukowski/Henry Chinaski

Vengo a hablarles hoy de Charles Bukowski, de quien acabo de leer dos novelas: Mujeres y Erecciones, eyaculaciones y exhibiciones. Es un escritor polémico a quien tenía muchas ganas de conocer. De él se ha dicho que cultiva un estilo soez como pose exhibicionista, a lo que él contesta en su obra Mujeres: - Nunca voy exhibiendo mi vulgaridad. Espero que aparezca en su momento."
Así lo entiendo yo después de haberlo leído: es un hombre vulgar, soez hasta decir basta, pero que escribe muy bien. 

Un hombre que está de vuelta de todo: "Las revoluciones han de empezar de DENTRO-afuera, no de fuera-ADENTRO. lo primero que la gente hace en una revuelta es correr y agarrar una tele en color. quieren el mismo veneno que hace al enemigo un imbécil."

Un hombre que se declara bebedor y que aclara su postura ante las drogas: "Todos hemos oído a esas viejas que dicen: "¡oh, me parece sencillamente ESPANTOSO lo que hacen esos jóvenes consigo mismos, toda esa droga y esas cosas! ¡es terrible!". y luego miras a la vieja: sin ojos, sin dientes, sin cerebro, sin alma, sin culo, sin boca, sin color, sin flujo, sin humor, nada, sólo un palo, y te preguntas qué le habrán dado a ELLA su té y sus pastas y su iglesia y su casa en la esquina [...] pedirles que legalicen la yerba es como pedirles que pongan un poco de mantequilla en las esposas antes de ponérnoslas, otra cosa es lo que te hace daño... por eso necesitas yerba, o whisky, o látigos y trajes de goma, o música aullante tan jodidamente alta que no puedas pensar, o manicomios, o coños mecánicos o ciento sesenta y dos partidos de béisbol por temporada, o Vietnam o Israel...".

Se le ha llamado el escritor de las putas, los vagabundos y los borrachos. Él mismo no tenía muy buena opinión de sí mismo y de los escritores en general: " Todos me disgustaron inmediatamente, ahí sentados actuando como seres inteligentes y superiores. Tratando de anularse entre sí. La peor cosa para un escritor es conocer a otro escritor, y peor que eso, conocer a muchos escritores [...] Y allí estaba yo, un escritor de 65 dólares a la semana sentado en una sala con otros escritores, escritores de mil dólares a la semana." Lydia acaba de dejarle y él usa su ácida ironía como defensa: "Lydia, pensé, estoy prosperando. Te arrepentirás. Algún día entraré en restaurantes de lujo y seré reconocido. Tendrán reservada una mesa especial para mí en el fondo, junto a la cocina."
Su relación con las mujeres (con muchas, muchísimas) no fue fácil. Él lo resume en este párrafo: "Aquello lo jodió todo. Ni siquiera podía arreglar nada hablando. Estreñimiento confesional. Falta de comunicación. Tenía enemigos en las alturas."

Sea como fuere, a mí me ha conmovido este escritor que en mi opinión es más auténtico que muchos de los que hacen de la verdad su bandera. No creo que haya pose; él es así y nos lo cuenta sin tapujos, con un lenguaje descarnado, grosero, escatológico y vulgarmente sexual. Lo que no tengo tan claro es si estaba orgulloso de su forma de vivir, si le hubiera gustado cambiar cosas, qué cosas serían esas, qué servidumbres hubiera hecho desaparecer...

Una de ellas está en Youtube:

Un gran escritor que les animo a descubrir, sin ideas preconcebidas y con mente abierta. Eso si no lo han hecho ya, en cuyo caso me gustaría saber si su opinión difiere o no de la mía. 
Para ello, están en su casa, como muy bien saben...
  

miércoles, 13 de julio de 2016

Ana y yo... y la lectura... y la fotografía...

Una se jubila y va desapareciendo del mundo de la blogosfera educativa como las lágrimas en la lluvia, y así debe ser, que aferrarse a deshoras a las cosas nunca lleva a buen puerto. En mi caso, un pequeño grupo de mis antiguos compañeros siguen en contacto conmigo: hoy vengo a hablarles de Ana Municio. Coincidimos por primera vez en Internet en el aula y nos desvirtualizamos cuando ambas ganamos en el 5º Premio Espiral:

5º Premio Espiral. En los extremos, Ana y yo.
Desde entonces nuestra comunicación fue más fluida si cabe. Ambas formábamos parte de la Tribu 2.0 liderada por Mercedes Ruiz y con gente tan importante para mí como Jesús Hernández, Julita Fernández y después Inma Contreras.
No es la primera vez que cito a Ana en mis entradas; ella y gran parte de su familia son muy aficionados a la fotografía. En su momento, hizo para Blogmaníacos tutoriales de su gran hobby cuando andábamos a vueltas con el Plan Audiovisual, fue comentarista de lujo durante los años que duró nuestro blog, y después me siguió aquí en Bibliofagia, ¡incluso creamos nuestra lista de 1000 libros que hay que leer antes de morir, y una carpeta compartida en Dropbox sobre ellos! Hemos leído a cuatro manos durante un tiempo, es una modalidad que les recomiendo. He visto a Ana varias veces después y he compartido con ella cosas que no le he contado a amigos más cercanos, ¿por qué? Porque ella es entrañable, esa es la palabra que estoy buscando mientras escribo. 

Ana y yo en el Reina Sofía

Cómo una persona tan inteligente, con un bagaje cultural tan impresionante, que ha llevado la dirección de Espiral en Madrid durante tanto tiempo... se ocupa de dedicarme vídeos como este que les incluyo abajo, es algo que escapa a mi comprensión... ¡pero desde luego no me oirán quejarme de ello! :))
Basándose en nuestro común amor por la lectura, vean la maravilla que nos dedicó: