Este libro es un relato del año siguiente a la muerte del marido de la autora, pocos días después de que su hija fuera inducida al coma en el hospital. Didion tuvo que lidiar con su duelo y el cuidado de su hija que murió dos meses después. Una tragedia inimaginable que yo esperaba encontrar enfocada en los sentimientos.
No es el caso. No sé si la escritora busca en su prosa casi fría el distanciamiento que necesita para gestionar el dolor o si es su forma de escribir, porque no conozco nada más de ella.
Del mismo tema yo había leído "Memorias de una viuda" de Joyce Carol Oates. El título en sí ya es menos pretencioso, el contenido es desgarrador, y la forma de contarlo visceral.
No he encontrado esto en "El año del pensamiento mágico", en el que la escritora toma distancia y se enfoca en investigar sobre el duelo, intelectualizando el tema. Es como si intentara mantener sus emociones bajo control, pero esto es un poco contraproducente en un libro que trata precisamente sobre eso.
Me ha quedado un poco lejana esta mujer que tanto habla de sus viajes a París y a través del mundo, de sus famosísimos amigos y conocidos, de tantos y tantos restaurantes archiconocidos que visitó con su marido... Demasiado glamour para mí, me faltó elegía...
Lo que no es óbice para que la considere una excelente escritora cuya obra habría que seguir leyendo.
¿Comparten mi impresión o les gustó así, sin dramatismos añadidos? Les escucho...
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