lunes, 5 de septiembre de 2011

Disparadores de escritura

He encontrado en este breve capítulo del libro que estoy leyendo ahora...


...una recopilación de disparadores de escritura, como yo los llamo. Desde que leí el libro de Raymond Queneau, Ejercicios de estilo. Ed, Cátedra. Madrid, 1991, soy una apasionada de este tipo de literatura experimental cuyo propósito es promover creaciones novedosas. Algunas de ellas se pueden aplicar en clase; yo las he probado.
Leed el fragmento y decidme si no da ideas para escribir...
"Qué hicimos los real visceralistas cuando se marcharon Ulises Lima y Arturo Belano: escritura automática, cadáveres exquisitos, performances  de una sola persona y sin espectadores, contraintes, escritura a dos manos, a tres manos, escritura masturbatoria (con la derecha escribimos, con la izquierda nos masturbamos, o al revés, si eres zurdo), madrigales, poemas novela, sonetos cuya última palabra siempre es la misma, mensajes de sólo tres palabras escritos en las paredes ("No puedo más", "Laura, te amo", etc.), diarios desmesurados, mail-poetry, projective verse, poesía conversacional, antipoesía, poesía concreta brasileña (escrita en portugués de diccionario), poemas en prosa policíacos (se cuenta con extrema economía una historia policial, la última frase la dilucida o no), parábolas, fábulas, teatro del absurdo, pop-art, haikús, epigramas, poesía desesperada (baladas del Oeste), poesía georgiana, poesía de la experiencia, poesía beat, [...], poesía letrista, caligramas, poesía eléctrica, poesía sanguinaria (tres muertos como mínimo), poesía pornográfica (variantes heterosexual, homosexual y bisexual, independientemente de la inclinación particular del poeta), poemas apócrifos de los nadaístas colombianos, [...], Incluso sacamos una revista... Nos movimos... Nos movimos... Hicimos todo lo que pudimos... Pero nada salió bien."

2 comentarios:

Daniel Buitrago dijo...

Conchita, ¡menuda lista de deberes! No... si es lo que yo siempre decía... que los profes os habéis propuesto que no tengamos ni un minuto libre ;-))

Un abrazo.

Conchita dijo...

¡Ni de lejos es esa mi intención, Daniel!
¡No son deberes, son "experiencias gloriosas" de escritura, jeje!

Gracias por la visita :))