Esta vez Amélie y yo no hemos conectado, y debo decir que desde que leo un libro suyo cada mes, nunca me había sucedido.
Siempre me gusta Nothomb, tanto en sus obras autobiográficas como en las que no lo son, pero ¡llámenme loca!, esta historia de padre e hijo me ha parecido como una obra de encargo hecha con prisas.
He pasado páginas esperando encontrar atisbos de ese ácido humor que tanto la caracteriza, de esas conversaciones tan inteligentes que nos dejan con la boca abierta, de esos giros de guion inesperados que la hacen única... pero no he encontrado nada de eso.
Solo una trama aburrida contada con poco interés sobre un padre putativo y un retoño tirando a repelente, de profesión magos de naipes, ¡los dos!
La relación amor/odio entre ellos nunca consigue engancharnos y, esta vez, ni siquiera el final es digno de la autora.
En fin, un despropósito que, como he leído por ahí, es de esas cosas que se escriben por entretenimiento y jamás debieron publicarse en serio.
¡Qué pena tener que escribir esto de Amélie Nothomb, nunca lo creí posible! Espero fervientemente tener más suerte el mes que viene con Barba Azul, que es el que me toca por orden cronológico de publicación.
¿Lo han leído? ¿Qué piensan?
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