viernes, 25 de diciembre de 2015

Felicitación hogareña


Desde la chimenea de casa, que he fotografiado para ustedes, les deseo unas felices fiestas, y el firme deseo de que acertemos en el proposito de hacer este mundo algo mejor. Los docentes, en las aulas; los políticos, en las tribunas,...
... porque ya lo dijo Abraham Lincoln, nada sospechoso de profundizar en desigualdades...

"Todos los hombres nacen iguales, pero es la última vez que lo son..."

Por el principio de la mayoría y la defensa de los derechos de las minorías, base de toda democracia. ¡Brindo por eso con todos ustedes! 

7 comentarios:

Joselu dijo...

Una de mis ilusiones que no veré cumplida es el tener una casa con chimenea como la que tienes tú. Es una profunda desigualdad que considero tal vez injusta. Pero tal vez la vida es una suma de igualdades y desigualdades algunas evitables y otras inevitables. No te voy a odiar por ello. Ni voy a pedir al estado que me provea de lo que supone mi más profundo sueño. La veo y se me cae la baba. Te lo digo de verdad. Yo pertenezo a la mayoría de los que no tienen chimenea y anhelamos tenerla.

Me ha gustado lo que has escrito.

Yo también he dejado una felicitación navideña en mi blog (pero sin chimenea).

;-)

Abrazo.

Blogmaníacos dijo...

¡Es usted el rey de los comentarios, Joselu! Me ha encantado ese doble sentido de chimeneas, mayorías, minorías, igualdades y desigualdades...
Agradezco mucho la chispa que añade a este su blog.
Cuando quiera...

PD: Me crié entre chimeneas (en sentido literal: mi familia extensa y más próxima las tenía). Viví después 17 años en un piso donde no la hubo, hasta que encontré esta casa,... y le puedo asegurar que el detalle de esta chimenea abierta (las cerradas no son lo mismo)fue definitivo. ¿Se imagina leer con los pies apoyados en ella?
No sigo, tampoco se trata de crear envidias que nos enemisten de por vida :))

RobertoC dijo...

La Navidad al menos para mi, representa una pausa especial, uno de esos pocos días en que aun persistiendo las desigualdades, una buena parte de la gente de este mundo, mira diferente al otro, piensa cosas que no suele pensar, y esboza una sonrisa. Aunque sea un día de trabajo para mí, es un día diferente, donde todo parece más fácil, donde todo parece posible.
Y la diferencia, la hace gente como usted mi amiga, que sabe encontrar las palabras justas, para aumentar esa paz tan necesaria para continuar. Mis cariños, y mis gracias por el año tras año de estar allí, y ser un empuje para yo estar aquí, creyendo que todo es posible.

Mª del Carmen Ruiz Jiménez dijo...

Felices fiestas también para ti Conchita. La chimenea no me llama para nada la atención, pero quiero contarte que he tenido un "gran regalo" en forma de comentario. Enhorabuena por lo bien que te expresas y muchas gracias por lo generosa que has sido...Un abrazo.

Mª del Carmen Ruiz Jiménez dijo...

Quiero aclarar que lo que quería decir es que no deseo una chimenea para mi casa -en este momento- pero que recojo todo lo cálido que puede haber en la felicitación de Conchita, de ella siempre aprendo algo. Lo que sí deseo es expresarme mejor. Otro abrazo.

Blogmaníacos dijo...

Mª Carmen, aunque no quieras jamás "poner una chimenea en tu vida" ;-)) siempre serás muy valiosa para mí por tu apoyo estos últimos años. Admiro tu trabajo, que pongo de ejemplo a mi hija para que "marque la diferencia" en las oposiciones que está preparando. Tengo tu libro en lugar preferente en mi biblioteca. Sigues agradeciéndome cosas que eran de pura justicia...
Con todo eso, dime,... ¿quién necesita chimeneas?
Un abrazo, mi cálida amiga.

Blogmaníacos dijo...

Mi querido amigo docente-viajero Roberto, director del Programa Despertar. Me llamó la atención en un principio su trabajo porque desde siempre he pensado que la escuela pública es la única garante de igualdades entre los ciudadanos, y que merecía la pena luchar por ello cada día. Usted dio un paso más allá en mi consciencia incluyendo a las personas "con capacidades diferentes".
Lo que he aprendido de su trabajo a lo largo de nuestros encuentros en la red no está en ningún manual, pero tiene el plus del respeto, la empatía y la generosidad sin límites. Le estoy muy agradecida por ello, y espero sus entradas, que tanto me hacen reflexionar, con ilusión siempre renovada.
No tengo palabras...