viernes, 29 de junio de 2012

De hombres superiores y otras confusiones...

"Nunca se me ha olvidado aquella frase de Haeckel, el biólogo,[...]que está mucho más lejos el hombre superior (un Kant o un Goethe, creo que dice) del hombre vulgar que el hombre vulgar del mono. [...] El hombre superior se distingue del hombre inferior y de sus hermanos animales por la simple cualidad de la ironía. [...] Y la ironía atraviesa dos etapas: la etapa marcada por Sócrates, cuando dijo "sólo sé que no sé nada", y la etapa marcada por Sanches, cuando dijo "ni siquiera sé si no sé nada". El primer paso [...]todo hombre superior lo da y lo alcanza. El segundo paso llega hasta el punto en que dudamos de nosotros y de nuestra duda, y pocos hombres lo han alcanzado [...]."


Pessoa, Fernando. Libro del desasosiego. Barcelona, 2002. Ed. El acantilado.
Paulo Brandão / Free Photos


Estas y otras maravillas se pueden gozar en este libro que hace un mes iba a devolver a la Biblioteca Pública y que ahora estoy pensando seriamente en comprar y leer todos y cada uno de los días de mi vida (a pequeños sorbos, eso sí, como muy bien me recomendó un amigo).
 

4 comentarios:

Jesús Hernández dijo...

¡Qué profunda! Sin equivocarte, quizás te equivoques. El hombre superior no existe, sobre todo cuando se da cuenta de sus errores y desconocimientos. Sólo es hombre cuando ama la vida y a los demás seres vivientes. Es el único que puede hacerlo y, sin embargo, cuantas veces se niega.
Gracias por compartirlo

Blogmaníacos dijo...

¡Me temo que Pessoa no ha tenido en cuenta la variable de los sentimientos!
"Conociéndolo", me imagino que volverá sobre el tema e incluirá otros factores...

Muchas gracias, amigo, por tu visión, siempre original y anclada en lo inaprensible del ser humano.

Antonio dijo...

Dosifica a Pessoa, que aún queda verano por delante ;)

Blogmaníacos dijo...

¡Qué bien suena lo del verano, Antonio!
¡Me temo que me va a tener "enredada" mucho tiempo; normalmente tengo que leer varias veces sus frases para encontrarles sentido!
¡Lo bueno es que, si insistes, te vas metiendo en su mundo y descifrándolo más o menos (en mi caso, menos),y eso es toda una experiencia para mí!
Gracias por el comentario.