miércoles, 24 de agosto de 2011

¡Sofás, para qué os quiero!

Siempre me han gustado los sofás rojos, así que creo que voy a cambiar mi sitio habitual para leer por este sofisticado modelo, suponiendo que las lamparillas tengan el brazo orientable.


Si no os convence el rojo, siempre podréis fabricar en casa uno con cojines como éste. En clara desventaja con el glamour del anterior, en mi modesta opinión.

Si queréis ver más, podéis pasaros por aquí.