jueves, 7 de agosto de 2008

Vigilancia


Voy a traducir del catalán esta entrada de Els blocs de VilaWeb
que me ha parecido sobrecogedora. Dice así:
" No te conocemos de nada, pero sabemos cuánto cobras, sabemos con quién hablas y cuánto tiempo. Dónde trabajas y dónde has trabajado. Podemos saber qué comes, con qué frecuencia y dónde lo compras. También qué hábitos de lectura tienes. Si vas al cine, al teatro o bien a la ópera. Si fumas o bebes.
Podemos ver los e-mails, los sms y los mms que has recibido o enviado en los dos últimos años. Todos ellos, sin excepción. Las conversaciones en el chat, en el messenger o las conexiones con la web-cam. Las web-sites visitadas por tu PC.
Tenemos tu imagen registrada y te seguimos cuando coges el metro, el avión o simplemente paseas por las calles de cualquier ciudad.
Incluso podemos influir en tu mente. Dirás o hablarás de lo que previamente hemos decidido. De esta película, de este cantante, de aquella guerra o de aquel suceso. Comprarás y consumirás la ropa y los productos que nosotros hayamos previsto. Finalmente, para que este mundo sea perfecto, sólo nos falta una cosa: evitar que pienses. Te parecerá "chic", "tendry", "in"... será lo último, y quien no lo lleve estará fuera de circuito. No podrás consumir, ni pagar, ni cobrar sin él: el chip. La última muestra de modernidad, cosmopolitismo y progreso.
...Entonces, tú serás nuestro.
Echelon es una red internacional , reconocida por la misma Unión Europea en 2001, e impulsada por la EUA, Gran Bretaña, Canadá, Australia y Nueva Zelanda, con capacidad para interceptar las comunicaciones que se hacen a través de móviles, correo electrónico, webs, chats,... y de disponer de cualquier grabación de imagen registrada, así como el acceso a cualquier transacción financiera y bancaria. Más allá de la capacidad de control de esta red de comunicaciones y telecomunicaciones, las grandes corporaciones empresariales, mediáticas y financieras, siempre han necesitado del control del individuo mediante su adiestramiento para hacerlo previsible, dócil y obediente.
Sólo se puede luchar de una manera contra eso; educando en la crítica, en el cuestionamiento de lo establecido. En la oposición al dogma liberal y al pensamiento único.
Tener personas educadas y formadas para pensar libremente. Para preguntarse sobre lo que pasa a su alrededor y para imaginar que las cosas, si se quiere, pueden ser diferentes.