jueves, 31 de marzo de 2016

Maneras de trabajar una película: "Altamira"

Ya les hablé de la película Altamira en esta otra entrada anterior. El colectivo al que pertenezco, Tribu 2.0, se ha implicado en la realización de un cuadernillo didáctico para trabajar este film en los centros educativos. 
Yo he participado en una de las actividades previas, esa de "te damos unas fotos sin ver la película y te montas una historia". Pueden verla aquí
Después me pidieron un texto para introducir el trabajo del cuadernillo. Pensé que podría ser una carta de madre a hija en la que le advierte de los problemas que están por venir. Quedó así: 

María, descubridora de las pinturas de Altamira,
hija de Conchita y Marcelino Sanz de Sautuola

Mi querida María:
Esta noche cuando suba a tu habitación, no te leeré un cuento como siempre. Tengo que hablar de cosas importantes contigo y sé que me entenderás.
Voy a anotar algunas en esta carta que llevaré en mi bolsillo, y te la dejaré para que no se te olviden.
Primero debes saber lo que ocurre cuando en una familia surge un problema. Hay un gran destello, más brillante que el sol. Puede derribar edificios, romper las ventanas de todo un pueblo, pero si nos agachamos y nos cubrimos todos juntos, estaremos más protegidos. 
Pueden venir tiempos difíciles, María, pero estaremos unidos los tres para sobrellevarlos.

Ese problema puede crearlo gente muy importante, esa gente que cree que cada palabra que pronuncia proviene del absoluto, del infinito,... Mira hacia tu interior, si allí encuentras la verdad, encontrarás la fuerza para defenderla. Mantente firme; si te quieren doblar, te levantas, te intentan doblar y te levantas,... al final eso te salva.
Recuerda: debes estar siempre de pie, como si tu cuerpo tuviera que servir de lazo de unión entre el cielo y la tierra. 
Podría ser la primera vez que no son las mujeres las que tiemblan.
“No podemos ser el temblor de la Historia, sino más bien el viento que hace temblar”.
Firmado, tu madre.
Conchita

PD: María, ya sabes de mi afición a la lectura; me he inspirado en extractos de "La trilogía de la noche" de Elie Wiesel, 

En el cuadernillo queda mucho mejor, así que les dejo con este excelente trabajo en el que han participado muchos docentes altruistamente. Espero que sea de su interés esta forma de enfocar el cine en las aulas.

7 comentarios:

Mª del Carmen Ruiz Jiménez dijo...

Conchita ENHORABUENA!
Qué suerte para ti por participar en algo tan emocionante y qué suerte para esa "Tribu" que cuentan contigo.
Seguid sorprendiéndonos.
Un abrazo

Blogmaníacos dijo...

¡Sí que tengo suerte, sí!
La Tribu arropa mucho, cuenta con gente muy interesante, y cuando hay un proyecto a la vista te sorprende siempre.
Que vaya a haber preestreno para tres de las clases que participan es el pastel de la guinda, claro :))

Gracias por la visita y un abrazo, Mª del Carmen.

RobertoC dijo...

Por lo visto, siguen con esa mala costumbre de hacer no una sino muchas cosas interesantes. Ojalá sigan portándose así de mal. Y claro Conchita ya tiene que estar allí, faltaba más... :)).

Blogmaníacos dijo...

¿Sabe qué pasa, amigo Roberto? Que son gente tan valiosa que te hacen creer que necesitan tu colaboración. La Tribu es mucha Tribu, y yo les estoy muy agradecida por todo lo que me han aportado y siguen aportando, como ya ve...
A veces, las malas costumbres nunca mueren... y los tímidos nos expresamos mejor a través de las pantallas, eso parece claro, sí :))

Gracias por pasarse.
Un abrazo.

Joselu dijo...

He sabido hace poco del proyecto de la Tribu y tu participación en él. Me alegra que sigas colaborando y que hayas escrito esta carta tan hermosa de una madre a una hija.

Hoy mi mujer, que es pedagoga en un centro, ha llegado alegre porque una niña que se había escapado de casa hace dos días, ha vuelto con su madre. En estos días ha hecho infinidad de gestiones, además de mantener continuas conversaciones con la madre que en buena manera se ha apoyado en ella. La niña de quince años rechaza vivir en el hogar. El padre pasa totalmente y la ataca. Tienen otra hija que recibe quimio por tener cáncer. Al leer de nuevo tu carta, me ha venido este caso. La madre reconoce que no sabe qué decirle a su hija tras la vuelta, que no sabe cómo actuar. La madre de tu carta sí que lo sabe. Esa confianza hay que trabajarla, pero a veces no es fácil. Por eso es un género cinematográfico como el que expresa Sonata de otoño de Bergman el que desarrolla ese tema tan complejo.

Me ha gustado el dossier. Y la idea de que pudieran participar mujeres en la elaboración de las pinturas de Altamira.

En cuanto la den, iré a verla.

Un abrazo.

Blogmaníacos dijo...

Me gusta la profundidad de tus comentarios, Joselu. Sé bien que has leído todo detenidamente, incluido el cuadernillo, y eso es una demostración de respeto que valoro mucho, gracias.

¡Apasionante la labor de tu mujer, aunque muy dura por lo que veo! Solemos decir que el cine es exagerado, pero como demuestra lo que cuentas, la realidad puede superar a la ficción. De todas maneras, debe de ser muy gratificante poder ayudar en casos así, cuando la mayoría de nosotros no sabríamos qué caminos tomar...

¿Verdad que es una línea de investigación muy interesante la de las mujeres en el arte prehistórico? Como mujer, me siento intrigada e identificada con esa línea de pensamiento, creo que tiene base considerar que han sido ninguneadas por las circunstancias muchas veces, frecuentemente se necesitaban heroinas para superarlas, y una cosa es ser artista, pero ser además madre, esposa, hija y trabajadora a tiempo completo dentro y fuera de casa, no ha estado al alcance de todas.

Reitero lo del primer párrafo, muchas gracias por ello, Joselu.
Un abrazo.

Joselu dijo...

Ayer noche vi Altamira. Es un filme digno que presenta la figura de Marcelino de Sautuola y su familia en las contradicciones de la España de su tiempo con acierto. Hasta hace poco desconocía la historia de este hombre sabio que fue despreciado por los científicos de su tiempo e impugnado por la intolerancia religiosa de aquella España nada abierta a las nuevas ideas. No obstante, pienso que a la película le falta ritmo y agilidad, no llega a ser trepidante y reflejar la pasión de aquella situación tras el descubrimiento de Altamira. Cinematográficamente es endeble, pienso, lo que no impide que pasara un buen rato recreándome en una historia que no me sorprendió en demasía.

La mano de una mujer plasmada en la entrada de la cueva y reconocida por la beata de su mujer abre ese apasionante pensamiento de considerar que los creadores fueron tal vez creadoras. Y la cita de Picasso de que no habíamos avanzado nada desde Altamira es fascinante. No conozco los dibujos que hay en la cueva, salvo por alguna imagen que conjeturo que no debe ser lo mismo que verlo en directo. Tal vez haya que hacer un viaje a Altamira a la cueva reproducción que hay.

Por cierto, en los alrededores de Altamira aventamos las cenizas de mi madre como contaba en aquel post que te enlacé. Curioso.